La trilogía de los Bomberos

Tres carreras de Bomberos en tres ciudades distintas en menos de un mes. No es ningún reto especial, simplemente, circunstancias de la vida. Cuando terminas un maratón, la alegría y el subidón, se van diluyendo según pasan los días y piensas: ¿y ahora qué?. Pues este año me dije: cuando termines la marató de Barcelona, hay que seguir como sea, con lo que sea. Y se dio la circunstancia que confluyeron en muy poco espacio de tiempo, tres pruebas que no me quería perder. Así que decidí llamarla la Trilogía de los Bomberos.

Si de la trilogía de La Guerra de las Galaxias se tratara, podríamos denominar los capítulos del siguiente modo, aunque debido a los resultados, le voy a tener que cambiar el orden a los episodios, muy a mi pesar:

  • Una nueva esperanza, 10k Bomberos  Madrid ( 23/03/14)
  • El retorno del Jedi, 10k Bombers de Lleida (30/3/14)
  • El imperio contraataca, 10k Bombers Barcelona (13/04/14)

1/3 BOMBEROS MADRID – UNA NUEVA ESPERANZA ( 23/03/14)

Después de pegarme el gran descanso tras la marató, una semana después me planto en Madrid para correr un 10k sin tener muy claro cómo responderán las piernas. En esta ocasión el objetivo era acompañar a mi amiga Geles en su debut carreril, así que fui un poco ‘a verlas venir’.

La salida desde la Puerta del Sol es lo más surrealista que he visto nunca en un carrera, pero a la vez divertido. Parecía la noche de fin de año e incluso algún gracioso soltó cuando daban la cuenta atrás: ‘cuidado que lo primero son los cuartos’.

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En la Puerta del Sol, como el año que fue…

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…nos van a dar las uvas…

Surrealista porque nunca he visto una salida en modo embudo on, es decir, imaginad, toda la plaza de la puerta del Sol abarrotada, redirigiéndose hacia la estrecha calle Montera, que para más inri, es en subida pronunciada.

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Salida por la calle Montera

Por megafonía insistían a los corredores a que se colocaran hacia la calle de Alcalá para ordenar la salida, pero…demasiado tarde. No obstante, a pesar del caos, la gente super educada y respetuosa, cero empujones y cero malos rollos, al menos por lo que vimos/sentimos nosotras.

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Corredores saliendo pacifica y ordenadamente

Una vez pasado el repechón inicial entre árboles, curiosos y manteros, llegamos a la Gran Vía y la carrera ya se ensancha y se empieza a correr cómodamente. La verdad es que la bajada de Gran Vía hasta Cibeles, pasando por delante del Círculo de Bellas Artes, es una de las imágenes que se me quedan en la retina de esta temporada.

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Gran Vía

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Círculo de Bellas Artes

Llegamos a Cibeles, km1 y le digo a Geles que tenemos que aflojar, hasta el km 5,5 es todo subida y hay que reservar. Y sigo con la mosca detrás de la oreja esperando que ni tibilales, ni soleos ni isquios salgan a saludar. Cogemos el Paseo de Recoletos y sin prisa pero sin pausa, encaramos hacia arriba. Al pasar por la plaza Colón que ven mis ojos! una camiseta BC Team! Isaías animando en medio de su tirada larga dominical, que subidón y por suerte, no se ha caído nadie :P.

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Paseo de Recoletos

Seguimos por Recoletos ya convertido en Castellana, pasamos Nuevos Ministerios y se empieza a ver la subida hacia el Bernabeu. Pasado el estadio madridista alcanzamos el km.5 y con él, el avituallamiento. La verdad es que hace una temperatura ideal para correr (para mí), vamos, rasca, rasca, pero aun así, nos hidratamos y seguimos hasta Cuzco, donde la carrera ya gira y fiesta, todo bajada, a soltar piernas. Empiezo a apretar y me doy cuenta que me siento estupendamente de piernas, no suena nada, al contrario, se van solas. La pobre Geles me pide que eche el freno un par de veces pero la tiro a base de palabras de ánimo. Me lo estoy pasando bomba. Me siento genial, voy acompañando a una amiga y hablando, hace un día genial y la Castellana es mía. Sin darme cuenta ya divisamos el arco de llegada y animo a Geles a pegar el último sprint que ya lo tenemos, y por debajo del tiempo que ella pensaba que haría.

Cruzamos la meta y la verdad es que se me hizo tan corta, que hubiera seguido corriendo un rato más. Estos días en los que te encuentras genial y todo sale bien son simplemente, maravillosos. Una nueva esperanza, tras los meses en la prisión de la lesión, una maratón de cabeza más que de piernas, vuelven las buenas sensaciones y el disfrutar de la zancada.

La carrera está muy bien, no es ejemplo de nada pero si muy correcta, nada que objetar. 12 euros y un chaleco Mizuno de regalo. Si puedo otro año repito. Más info.

Bomberos avistados-> en la salida: unos cuantos. Corriendo: cero. No se si es que salieron delante de todo o no iban vestidos, pero no vi ninguno en ruta, y desde el km 5 nos cruzamos con la cabeza de carrera.

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2/3 BOMBERS LLEIDA – EL RETORNO DEL JEDI ( 30/03/14)

Pues el domingo siguiente, encaramos hacia Lleida, con la intención de repetir la genial experiencia del año pasado, ya que al correrla lesionada, me quedé con las ganas de repetir en plenas condiciones. Aunque… realmente no estaba todavía al 100%, dos semanas tras la marató, casi toda la semana en Madrid por trabajo, no había entrenado prácticamente nada.

El sábado salí de Barcelona y de camino a Barbastro, entré en Lleida para recoger dorsales y darme una vuelta con calma por la Feria del Corredor, ya que el día de la carrera está demasiado concurrida. Cada año se superan, es increíble el despliegue y esfuerzo que se monta en una carrera ‘pequeña’ en la que muchas ‘mayores’ deberían fijarse.

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Feria del Corredor

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Bolsa del Corredor

Esta carrera es especial para mí, es mi ciudad natal y además la hago ‘de expedición’  con mis compañeros del Club Atletismo Barbastro  con los que por circunstancias geográficas, no suelo poder ir a correr los domingos. Este año además, la representación se duplicó respecto al año pasado, así que el ambiente previo a la carrera fue inmejorable.

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Autofoto (de toda la vida)  haciendo el moñas en el cajón de salida

Salgo con la firme intención de no dejarme llevar por la euforia, cabeza, cabeza, como el año pasado, a hacer segunda mitad más rápida que la primera. Pierdo a todo el mundo desde la salida como era de esperar pero sigo a mi ritmo. Al llegar casi al km2 una señora del público me dice: ‘¿ya se ha terminado la carrera?’. WTF! me giro y a unos 400m veo a 3 corredores y la ambulancia. Miro el Garmin: pero si voy a 6’32” WTF! pero rápidamente recuerdo que esta es la carrera de recoger cadáveres y sigo a mi ritmo sin inmutarme. Pasado el km2 oigo una moto que se acerca por detrás y vuelvo a pensar: WTF! El conductor me grita: venga Mon! a tope! Jordi. Uf, menos mal, es una moto de la organización, lo que me faltaba ya si han abierto el tráfico! pero no jeje.

Este año el recorrido ha cambiado y la verdad es que se me hace mucho más ameno, hay mucha más gente en las calles animando a pesar de que hace un día de amenaza diluvio total, no hace calor aunque la humedad se nota,  se corre bien. El circuito es muy rápido y si hay algo que me encanta de esta carrera es que cada punto kilométrico está marcado con un arco hinchable, de modo que los ves desde bastante lejos y se hace más corto. Además, en cada punto también hay un grupo de animación. Cuando llego al km 6 me siento bastante bien y pienso, venga, vamos a apretar ya aunque suponga sufrir más de lo previsto. Eso y el hecho de llevar dos kilómetros con tres tías jugando al pilla pilla. Quiero perderlas de vista y empiezo a planear el hachazo. En el 8 se lo meto. Jamás me había tomado una carrera como una competición contra nadie que no fuera yo misma, pero mira, este día me dio por ahí. Con la calle toda para nosotras, siempre me adelantaban abriéndose a mi altura y cerrándome el paso por delante, y me ‘cabrearon’. Las pasaba en las subidas, me pasaban porque yo seguía al mismo ritmo y ellas en bajada apretaban, así hasta el avituallamiento del km 7,5, donde caminé mientras bebía y pensé: os voy a pillar, tirad, tirad… Y pasado el arco del 8, las pillé, pero allí ya empecé a correr como si no hubiera mañana. Las perdí de vista. Kilómetro 9, ya se ve la meta y se oye la megafonía, paso por el parking y Fernando el presi me grita, gasolina extra. Empiezo a pasar gente y cuando voy a entrar en meta, último km a 5.50. Esprinto y en meta me espera la llegada que no pude tener en la marató de Barcelona. El mejor speaker del mundo mundial me dice justamente eso por megafonía. Grande Alberto Montenegro! Objetivo conseguido: segunda mitad más rápida que la primera, segunda mejor marca en 10k y sin molestias. Felicidad! I’m Back!. The Jedi returns!

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CABS por el mundo :)

Sin duda, se ha convertido en una fija en mi calendario. 13’5 euros Más info

Bomberos avistados-> en la salida, muchísimos. Es la carrera más bomberil de las tres. Instalan camiones, escenarios de evacuación y demás. Realmente se respira bomberos por todas partes. Corriendo: unos cuantos, aunque salieron antes que el resto.

3/3 BOMBERS BARCELONA – EL IMPERIO CONTRATACA ( 13/04/14)

Y dicen que a la tercera va la vencida. Pues va a ser que no. La cursa de Bombers de Barcelona es la mejor organizada, la más animada, la más concurrida, la más rápida, la más cara, la más bla bla bla. La más todo. Y la más borreguil también. Y sin ánimo de faltarle al respeto a nadie, aclararé este punto. Normalmente corro con poca gente alrededor, y siempre puedo correr como y cuanto me da la gana. Excepto, en esta carrera. Nunca me había sentido tan oveja pastoreada por una fuerza descontrolada e invisible derivada de la locura colectiva, e imagino que también en parte,  del ansia de los que salieron atrás de todo, por adelantar cómo y por donde sea. Pero vamos por partes.

Quedada con los compañeros de la Bolsa del Corredor para desearnos MMPS (muchos maquinones lo consiguieron, Dios con ese día, como os admiro chicos) y me voy a buscar a Manu y a Luis del CAB para el mismo cometido.

Ilusa de mi, pensar que salía en el primer cajón de la segunda salida, me iba a permitir correr un rato con cierta tranquilidad.

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Cajón sub 65

Estirando dentro del cajón de repente me doy cuenta que una paloma ha soltado todo lo suyo en mi pantalón. Malo, presagio de marca de M?

Sorpresa negativa 1. A 10 minutos de la salida abren el cajón a los del siguiente y nos mezclamos. Ya estamos bien apretadetes. Anda mira, los bomberos salen entre las dos salidas.

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Nos dirigen al matadero para esperar el pistoletazo de salida, saludo a Alberto, nuevamente locutando y sigo hasta que nos paran delante del grupo de rock que caldea el ambiente de lo lindo.

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Y  empieza el festival. Pinta que va a hacer muucho calor. Lo que no esperaba es que a la altura de Colón (km1) ya estaba sudando la gota gorda. Sorpresa negativa número 2. Madre mía la que me espera. Subo constante el Paralelo manteniendo el ritmo de 6,30 de forma cómoda, bueno, hace calor pero las piernas bien. Voy mirando fijamente al suelo para no tropezar, recibo codazos, patadas, tropezones, gente que recorta, gente que dice’ vamos por el carril bici que se acorta’, ahí, nivel. Los voluntarios braceando a la gente para que se bajen de la acera, pasan del tutifruti. Paso por el km 2.5, bien, volvemos al Paralelo y de repente el isquio empieza a dar por sacs. Me mentalizo de que es pasajero, ni caso. Floridablanca, km4, sigue. Camino en el avituallamiento, cabreada. De muy mala leche. En este momento odio a la gente, estoy asada como un pollo y si aprieto me duele el isquio. A tomar viento, me las piro. Me retiro. Ostras,  la T10 en la moto, caminar hasta la llegada…buf. Va, vamos a tirar al menos hasta Paseo de Gracia. Momento Gollum maratoniano entre el km 4 y 5.

Veo de todo. Alucino. Con la marea de corredores que impide ver un palmo por delante en la Gran Vía, gente cruzando la calle con carritos. Increible. Veo gente irse de cabeza al suelo. Me coge una especie de paranoia de que me voy a ir al suelo yo también y corro, con miedo. Pero cuándo dejará de salir gente rápida corriendo entre las piedras! Cuándo se regularizará esto! Nunca. He llegado a la conclusión de que todos corremos fatal este día. En la primera salida, la gente va apretada, dentro de unos ritmos, más o menos similares. Pero detrás, el hecho de que haya gente muy rápida que tiene que salir del final por llegar tarde o no acreditar marca; que es donde la gente es más inestable con los ritmos,  más novatos etc. hace que se convierta en un auténtico Dragón Khan de ritmos durante toda la carrera.

Pasado el km 5 el dolor se va y empiezo a recuperar el ritmo y voy bastante bien hasta el 7,5, de hecho hasta más rápido que los dos primeros, pero al llegar a paseo Sant Joan, vuelve el rallamiento. De repente, ahora que me encuentro bien y voy a apretar, me tengo que frenar cada dos por tres. Esto es una locura, ritmos mezclados, gente frenando en seco, adelantadores, recortadores. Una paranoia. Girar en los arcos hacia Ronda Sant Pere con la misma sensación de cuando quieres subir caminando las escaleras mecánicas del metro y no puedes porque alguien se paró a la derecha. Impotencia. Vuelve Gollum. Llegando a Vía Laietana empiezo a ver bomberos corriendo, hechos polvos, y la gente animándoles a saco; y los corredores, incluida yo, ofreciéndoles agua. En ese momento, me ‘reconcilio’ con la carrera y digo, ya vale de renegar, voy a disfrutar, aunque sea el último kilómetro. Y saco el móvil del bolsillo y al encarar Vía Laietana, hago la foto que en 2012 no pude hacer. Y pienso muerta de la risa ya: pero cómo narices voy a apretar con este panorama.

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Y a los pocos metros, oigo mi nombre y veo a Laura y a Alex, del ‘clan Alós’, decido acoplarme y bajar con ellos. Me hace una ilusión tremenda ir con gente y charlando. Después de lo de ayer, es la única forma de plantearse esta carrera. Hacerla con amigos y sin mirar el reloj. Pasada la plaza de la Catedral diviso a David,  cámara en mano, signo inequívoco de que la meta is coming. Y es en estos metros finales cuando ya me olvido de todo ‘lo malo’ que ha pasado y nuevamente vuelvo a sonreir al pisar la alfombra. Y por estos metros finales, gracias Laura y gracias Alex, me habéis arreglado la carrera.

Probablemente la peor marca de la historia en un 10k, pero salvando el hecho de que tenía que haber sido el auténtico retorno del Jedi y en lugar de eso, lo fue  de la lesión; pero sobre todo, del demonio del hombro golpeando de nuevo. Así que dejémoslo en que una más a la saca y una nueva experiencia a la mochila. El imperio habrá contraatacado, pero ya sabemos como acaba la historia :)

Creo que esta se cae del calendario el próximo año por razones obvias. 17 Euros. Más info.

Bomberos avistados-> en la salida: un regimiento. En carrera, unos cuantos, y de repente mis males se evaporaron al empatizar con lo que tenían que estar sufriendo los pobres. Ellos son los auténticos cracks de esta carrera.

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Maratón de Barcelona 2014: la que no es sólo mía.

Cuando todavía me muevo reptando como una serpiente por casa,  he decidido que mejor me pongo ya a pegar la chapa o con lo vaguer que estoy últimamente, al final, no lo haré. Y no quiero dejar pasar ni uno de los grades momentos que viví ayer sin dejarlos escritos para la posteridad.

Creo que dadas las circunstancias especiales de este año y que algun@s consideran que estoy de la zotea por haberme lanzado nuevamente al maratón, voy a hacer un pequeño ‘previously on’ para contextualizar un poco el tema.

Llevo desde octubre arrastrando lesiones varias hasta tener que parar de correr durante más de mes y medio. Estas Navidades empecé a correr de nuevo; sin embargo, esos mismos  días,  me dieron una noticia de las que uno no quiere que le den nunca. Mi amiga Elena tendría que pasar los próximos meses luchando en otro tipo de maratón personal. Así que aunque ya iba justa de tiempo, decidí que haría todo lo posible para llegar. Quizás parezca una tontería al lado de la lucha que ella está llevando a cabo, pero para mí era, es y ha sido, una forma  muy personal de apoyarla.

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Así que cada semana me he puesto en manos en Xavi Linde (Sportwell), gran fisioterapeuta pero mejor psicólogo, y esta maratón también es de él:  porque me ha visto reir, llorar, pasar nervios y miedo el par de veces que he recaído y aún así nunca ha dejado de animarme y ‘de hacerme daño’, claro.

He entrenado como he podido y cuando he podido, y a pesar de llegar muy justa de kilómetros, quiero agradecer a Jose Castilla, mi entrenador de la Bolsa del Corredor los ánimos tras las tiradas largas y el haber seguido confiando en mí. Y a  Jesús García Anta, por ser tan padre conmigo y a pesar de todo, apoyarme en mi cabezonerismo. Y quiero dar las gracias también a Cecilia, ya que sin sus consejos y pautas, no me habría sacado de encima los kilazos que cogí en la época de parón.

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Dicho esto, me planté en la línea de salida el domingo a las 8.30 con un buen puñado de dudas y miedos pero mucha ilusión y tranquilidad a la vez. Con el dorsal personalizado para poder regalárselo al terminar a Elena, para que lo mire y le de fuerzas cuando lo necesite ( que no creo que sea a menudo porque ella si está hecha una campeona), no me jugaba nada y al mismo tiempo me lo jugaba todo. Así que tras varios días de incertidumbre de quiero que llegue ya y no quiero que llegue ya, sólo tenía ganas de salir. Creo que ha sido la salida más tranquila de las tres sin ninguna duda. Los fantasmas venían conmigo de casa: que a la lesión Guadiana, le de hoy por salir a la superficie, que las piernas no me aguanten porque no llevo kms encima; porque mentalmente, estaba muy tranquila. Era la tercera, sabía lo que me iba a encontrar y sabía que las cosas en un maratón, por muy bien que lo hayas planificado todo, se pueden torcer en cualquier momento.

Así que más tranquila de lo normal en mí tomé la salida. Estaba dispuesta a pasármelo bien por encima de todo. Ritmo hipermegalento desde el principio, asegurar que la perio no aparecía hasta el Camp Nou y a partir de allí, tirar, y ya llegaré. Porque hoy lo único importante va a ser llegar.

Camino al matadero

Camino al matadero

Nada más abandonar la plaza de España, oigo mi nombre por primera vez, Oscar Roche haciendo fotos para Marathon Photos, primera de las muchas caras conocidas que me voy a encontrar. Empezamos bien. Antes de llegar al km 1, ya oigo a mis cheerleaders gritando como posesas. Pilar, Carol y Sandreta. Es la primera vez que alguien me va a seguir por toda la carrera y sólo pensar en eso, ya me pone muy contenta. Esta maratón también es vuestra, vamos. Si no llega a ser por lo del km 35, no llego. Bueno, eso lo explico más tarde.

Con el subidón de ver a mis chicas favoritas por primera vez, sigo corriendo controladita, a los pocos metros otra vez: Mon!! Mateu, compañero de la Bolsa que es un máquina y no ha podido correr por lesión. Joer, no llevo ni un kilómetro y esto es una fiesta!

Llegando a Plaza de Sants veo a Romana y le grito y nos saludamos, y unos metros más abajo, la sis pequeña Anita, subida con su carica de sueño en un banco! Madre mía, pero que esto sólo ha hecho que empezar!!

Pues que no me he dado cuenta y casi estoy en el 3. Voy por la Avenida Madrid y me adelanta una cara conocida. Roberto Leal, con el que coincidimos en el hotel de la maratón de Frankfurt, le chillo, y se acerca, vamos unos metros hablando y me cuenta que su segunda maratón es Barcelona porque su novia es de aquí y le ha picado para correrla.

Y sin darme cuenta estoy subiendo Numancia, llego a Travesera y encaro hacia el Camp Nou tranquilamente, feliz y sin molestias. Vamos bien. Llegando al final de cuesta, veo un chaqueta roja bolsiana! Alex animando a tope! gracias!! Bajando por la Diagonal reconozco a Juanjo de los NoTePares y tras intercambiar unas palabras y ánimos, seguimos tirando. Pero esto que es! Voy bien, tranquilita, hablando con la gente… disfrutando vamos. Pasado el kilómetro 10 me pasa una camiseta del Club Atletismo Barbastro! Y grito: Jose María! Es Jose María Cheliz, un barbastrense afincado en Barcelona como yo,  toda una referencia en el club y el más veterano en esta prueba. Ha corrido TODAS las ediciones de la marató de Barcelona. Comentamos los ritmos previstos y decidimos ir juntos. Puedo decir que por primera vez en mi vida he corrido con alguien en la maratón! La verdad es que es una experiencia totalmente nueva para mí, ir charlando tranquilamente en esa parte de la carrera en la que oficialmente la gente va en grupetes charlando. Luego las cosas cambian, pero hay que disfrutar mientras dure.

Pues con esa calma y felicidad cogemos la Gran Vía y en el km12 vuelvo a ver a mis flores liándola parda a base de gritos y animando como locas, esta vez acompañadas de Isaac, menudo cuarteto de animación!. Unos metros delante, más bolsianos! Javi, Cesc y Martí. Y Jose María alucinando, me decía, pero cuanta gente conoces!! Subimos por Paseo de Gracia y  a la altura de Valencia, allí estaba la familia Bagel, tal y como habían anunciado. Me acerco hasta David, Pat y el pequeño Bagel, Alex, les doy besos a todos y me vuelvo a pillar a mi compañero.

Y llegamos al km.15 y muy a mi pesar, tengo que abandonar a mi compañero, ya que las necesidades fisiológicas que llevaba varios kilómetros arrastrando y el hecho de encontrar un wc sin cola, me deciden a parar allí con la esperanza de poderlo pillar más tarde. Así que me despido de José María. Aprovecho  el parón para tomarme el primer gel y continuo. Todo bien, vamos bien, Elena vamos bien, le digo a mi dorsal. Llego a la Sagrada Familia, mi bajada favorita, y veo a unas locas desconocidas que animan como si no hubiera mañana y de repente con una nos reconocemos, es Elvira, una compañera de trabajo que me grita: pero mírala!! venga campeona!

Y sin darme cuenta ya estoy en la Meridiana. Y pienso, joer, que ya casi llevo la mitad y ni me he enterado! Y nada más entrar me encuentro a Laura, compañera de la Bolsa animando y sacando fotos! Alegría!

Pero ese tramo con el sol ya de cara y sin sombra por ninguna parte, empieza a pasar factura.A la altura de la media, aparece mi amigo Ferran correteando y me acompaña un trocito. Este tramo me empieza a costar. Llego al avituallamiento y paro a engancharme de nuevo el dorsal que casi me sale volando, y justamente está Luz Marina allí, así que mientras hago el MacGyver para agujerearlo con la llave de la moto, charlo unos segundos con ella, cojo fruta y sigo. Al llegar a la media, vuelvo a encontrarme con Ferran y en ese momento ya le digo: buf, esto va a ser muy duro. Los tibiales bien pero llevo una ampolla dando por saco desde el 15 y el isquio a ratos asoma y says hi!. Y en ese momento decido sacar los cascos y ponerme música porque se avecinan curvas. Mágia y efectos especiales, de Izal. A ver si se pega algo. A los pocos metros, Gerardo y Clara, que siempre me aparecen como una seta cuando menos  lo espero, qué grandes! Sigo con la alegría de ver caras conocidas en tan poco espacio y a lo lejos veo a las tres locas saltando en medio de la meridiana! Madre mía chicas, que subidón!  Giro en Valencia y me sorprenden de nuevo por la derecha! pero estás chicas vuelan o qué! como se nota que son unas machines ( aunque nos hayan hecho vudú niñas! ;)

Me mentalizo de que hasta la rambla del Prim son apenas 2km y tiro. Molestias por la ampolla y a ratos el isquio, pero como es intermitente y no muy doloroso, intento no darle importancia. En estos momentos miro el dorsal y pienso: venga Elena, que ya vamos descontando, cada vez queda menos, ya llevamos más de la mitad. En Gran Vía adelanto gente que me había pasado en la subida del Camp Nou, lo cual en cierto modo me anima a pensar: tampoco estoy tan mal. Y poco a poco me acerco al tramo que menos me gusta correr, el de la Diagonal hasta Glorias y volver. Pero sé que allí me esperan así que lo encaro con entusiasmo. Llego al km 27 y me empiezo a dar cuenta que las piernas…ya no responden como antes. Realmente no me he pasado de rosca en ningún momento, el calor y el viento afectan y mucho,  pero mucho me temo, que voy a pagar la falta de tiradas largas desde aquí.

Llegando al km.28 ya veo a mi trío de animadoras maravilloso berreando! me gritan que voy clavando tiempos, pero ya les informo de que eso va a dejar de ser así en breve. Me paro. Por primera vez desde que las he visto, me paro. Todas las veces anteriores les he chocado las manos, pero ahora necesito parar, estar unos segundo con ellas, hablar, contar, desahogarme. Me va fenomenal. Sigo corriendo y oigo a Carol gritarme como una loca, me giro y la veo correr…hacia una birra que tenía en el suelo: cuidaoooo amb la meva birra , me decía. Qué crack jajaja

Unos metros más adelante, allí están, mis animadores fijos del tramo infernal, Jordi y Jéssica y este año acompañados por nuestro nuevo miembro de la familia, Jordi petit, y Merce, la hermana de Jess. Me paro otra vez, los abrazo a todos. Realmente si hiciera esto por competir, no se qué sentido tendría. Es que ver a la gente que quieres en momentos así, como no vas a parar darte un abrazo e intercambiar unas palabras. Yo no puedo no hacerlo. Es que es justamente una de las cosas que más me gustan de hacer la maratón. Esto también forma parte del camino, y es una de las mejores cosas y más cuando vas jodido. Y ¿por qué no hacerlo? ¿por llegar a meta 3 minutos antes?¿en serio?¿ después de correr tantas horas? Como comprenderéis, pues no. Yo me paro y muy feliz.

Doy la vuelta en las Glorias y vuelvo a verlos a todos, esta vez ya no paro, sólo saludo con la mano mientras me gritan como si no hubiera mañana. Y a mitad de camino de bajada, otra sorpresa, Maria y Gonzalo. Me acerco un momento a saludarles y lo mismo, abrazo y sigo. Madre mía, qué carrera llevo. No me puedo sentir más arropada. Elena, no podemos estar más acompañadas, y se me nublan los ojos por unos momentos.

Llego al km 31 y ahí me empieza a entrar la flojera. Camino pero decido que caminar es peor porque me mareo ligeramente, así que sigo corriendo muy despacio. Siempre en este punto miro a mi alrededor y me fijo en todos los que van conmigo. Nos vamos adelantando entre nosotros hasta meta, aunque siempre hay alguno que se queda. En pleno litoral con un sol de justicia y un viento de cara ya atacando directo, en lugar de encontrarme el muro, me pongo a pensar en la Marathon des Sables y a comparar cuan peor puede ser correr en el desierto.  Y con la tontería estoy casi llegando a Icaria y allí está mi amigo Ferran de nuevo. Camino unos metros agarrada a él y le confieso que no estoy segura de si voy a llegar, tengo miedo de que no me den las piernas  pero el ánimo intacto, así que empiezo a calcular en cuanto tiempo llego si hay que llegar andando. Y consciente de que eso no es muro, es algo para lo que estaba preparada y sabía que podía pasar, así que nada de venirse abajo, seguir adelante y llegar como sea.

Ya veo el km 35 en Marina y a la gran Wai Shan sentada en una silla de reina de los animadores como es ella, me ve y se levanta corriendo y me grita Mooooooon! Nos damos el ya tradicional abrazo y continuo, buscando ya con los ojos desesperadamente a mis niñas que me han dicho en la Diagonal que estarían por allí. Y las veo nuevamente gritar, y me vuelvo a parar y me dicen que no! camina! no pares.  Vamos juntas, y me acompañan a buen paso agarrándome hasta bien entrada la calle Taulat, probablemente, uno de los mejores momentos del día. Sin fuerzas físicas pero con fuerza mental y abrazada a mis amigas. Es que no tengo palabras chicas. Mil millones de gracias.

Ya veo el Arco de Triunfo, y me pongo a caminar otra vez, pero esta vez por indignación. Hay turistas en medio de la carrera posando con un balón de rugby para hacer una foto ‘original’… y un crío de no más de 6 años aprendiz de monopatín haciendo eses por medio de la carrera y no puedo evitar mirar con estupefacción,buscando un voluntario para decirle que por Dios saquen a la gente del medio. Pero no había nadie. Cruzo el Arco  y el crío que baja de nuevo por donde ha subido. Alucinante.

Empiezo a correr de nuevo y ya con muchas ganas de llegar, muchas. No se me está haciendo largo pero mis piernas necesitan llegar así que decido no pararme más bajo ningún concepto y voy del tirón  hasta la plaza de la Catedral. Paso por el avituallamiento de los Corredors.Cat buscando a Toni pero no lo veo! Cojo la vía Laietana  con unas ganas ya de llegar que me muero, y en la mitad de la misma, veo a David y su inseparable cámara. Me paro, le abrazo,  me acompaña hasta abajo mientras compartimos rápidamente las experiencias de su carrera y la mía. Me regala el soplo de aire que necesito para olvidar que mis piernas no quieren pero yo sí. Encaro el paseo Colón mientras me tomo el gel-chute-extra-cafeina y para arriba. Venga, que estarán los bolsianos en el 41, empiezo a recordar el final del año pasado y solo quiero llegar. Llegar ya. En el km 40 me esperan Ferran y Eli, gritando y animando como locos, que ya la tengo. Ya no me paro, sólo quiero llegar.  La verdad que el desvío por Urgell/ Marques del CampoSagrado hace menos dura la recta final, y al tomar de nuevo el Paralelo, me encuentro por sorpresa a una avanzadilla del BC Team, Joan, Dios que alegría, le pego un abrazo y sigo mientras me grita, venga que ya llegas, que están todos ahí arriba! Y por fin los veo, venía desde Colón pensando, este año me paro, me paro y los abrazo a todos, pero en ese momento si me paro, ya no arranco, me quedo con ellos. Jessy, Jordi, Reichel, Ana, Jose y Carlos Valero, Roger, Ari,Isaac, Cesc, Xisas y  David mi gemelo querido grabando y gritando como locos (espero no haberme dejado a nadie!!). Y como no, mis niñas campeonas, Pilar, Sandra y Carol saltando y animando sin parar.  Buf, no se como expresar lo que se siente en ese momento, cuando todos tus compañeros están ahí, a esas horas! esperándote a tí. Es una auténtica pasada y de verdad no se cómo agradeceoslo y devolveos tanto cariño.

Y ahora sí que sí, ya casi estoy. Y justo cuando voy a coger la curva de entrada en meta, veo a mi amiga madrileña  Elena,  ahora  y se viene conmigo y a la pobre se le cae todo el bolso en medio y la liamos parda en medio de la curva mientras la gente nos dice de todo jajaja unos le chillan que se aparte, otros le dicen: las gafas! otros me dicen a mi que siga y yo muriéndome de la risa de la escenita que hemos montado ahí en un segundo.

Ya lo veo. Veo el arco de meta y corro todo lo que me dan las piernas, ya cojeando porque he subido todo el Paralelo con el isquio tocado y ya no puedo correr derecha;  espero para chocarle la mano a Alberto y entonces me acuerdo que no está. Y en ese momento lo echo mucho de menos, echo de menos entrar en meta mientras una voz  única me hace una entrada personalizada. A  todos. Hecho de menos llegar a meta y encontrar un amigo. Porque Alberto Montenegro es único y la maratón de Barcelona sin él, no es lo mismo.

Lleguo, oigo el piiiii del chip y me quedo plantada un poco desorientada. Miro  mi dorsal y digo: ala Elenita, que lo hemos logrado. Alegría inmensa.

Y pensé, vaya, esta vez no lloro, soy una pro ya de las maratones jaja. Hasta que un minutos después, aparecieron Reichel y Ana por un lateral y me puse a llorar a moco tendido. Y seguí llorando hasta el puesto de las medallas, donde me volví a encontrar con Luz y me abracé a ella llorando. Los que lo habéis vivido, lo podéis entender. Qué significa llegar a ese momento. Satisfacción, alegría,orgullo pero sobre todo, liberación.

No se cuando volveré a correr la marató de Barcelona, sé que lo haré, pero seguramente no el próximo año. Creo que he cerrado un ciclo con estas tres, y voy a probar otras cosas y otros lugares. Han sido 3 experiencias muy diferentes pero las tres maravillosas. Cada una será recordada por un motivo especial, y esta sin duda, será por ser con la que más he disfrutado y he estado todo el tiempo acompañada sin duda. La he hecho con mi amiga Elena, la Helen. A pesar de la debilidad física y ser la que más tiempo me ha costado, de lejos, es paradógicamente, la que más corta se me ha hecho. Pero es que no ha sido una maratón al uso, ha sido otra cosa. Para mí ha sido un minicamino de Santiago, rodeada de gente que quiero y que me quiere y no lo cambio  por correr 42,195m en 3.45h. Ni loca. Algún día entrenaré y cambiaré algunas cosas para hacer algo así, correrla muuuy rápido ;) pero ahora, he sido muy feliz haciéndolo así. Y sobre todo por los recuerdos que me llevo, la energía que me habéis transmitido y que yo la voy a traspasar. Porque todos esos gritos de venga Elena de la gente anónima, no eran para mí, eran para tí, amiga. Ya sabes, hay que hacer ‘hucha’ con los buenos momentos y toda la energía posible para que no falte en ningún momento del camino.

Así que por el momento, damos por cerrada la Triología de Barcelona ;)

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Del cielo al infierno en 5 minutos.Crónica de la Marató Barcelona 2013

Pues ya está. Ya ha pasado todo, muchas emociones concentradas  en torno a un momento único, cruzar la meta y terminar un maratón. Creo que la ilusión y alegría de terminar la primera es única e irrepetible, porque es la primera vez que te demuestras que has podido con el reto y eso es inolvidable. En cierta medida todos los maratonianos estarán de acuerdo en eso. La primera se queda grabada a fuego. Evidentemente, cada una es un reto, y la alegría de finalizarla no debe empañarse con la consecución o no de los objetivos. A fin de cuentas, carrera tras carrera no somos los mismos, a veces estamos mejor entrenados, físicamente, mentalmente y a veces peor. A veces te sale un buen día, a veces no. Lo que está claro es que sin entreno, las cosas no salen.

Como ya comenté, en mi primera maratón el único objetivo era terminarla porque me hacía ilusión terminarla. Este año, creyéndome capaz de repetir la hazaña, la ilusión era terminarla por debajo de 5h. La ilusión era terminarla en un número que empezara por 4. Y para eso he entrenado 5 días a la semana durante más de 3 meses. Pero también tenía claro que si algo se torcía, había que terminar, que terminar es un gran triunfo. Pero tenía  que ponerme  un objetivo para motivarme!

Así pues con la tranquilidad y la calma de tener un ritmo predeterminado muy asequible y con el único objetivo de mantenerlo constante de principio a fin, tras una semana siguiendo las instrucciones tanto de entrenos como de alimentación, el despertador sonó a las 6.00 AM y me puse en pie a la primera ( los que me conocéis bien sabéis que madrugar y yo no somos grandes amigos). Desayuno lo habitual, como marcan las pautas del buen corredor. Y aquí es cuando lo habitual a veces  es un error.  He desarrollado  la teoría de que la Nutella un día de carrera es Satán.

Me dirijo al punto de encuentro con los bolsianos y tras compartir nervios y sensaciones, fotos de rigor, los mejores deseos  y cada oveja a sus menesteres (guardarropía, calentamiento…) y después  cada uno a su salida.

Corredores y animadores! Foto de Isaías Alonso, gracias!!!

La Familia BCTEAM. Corredores y animadores! Foto de Isaías Alonso, gracias!!!

Me dirijo de nuevo a la moto a cambiarme y upsss tengo que ir al baño, esperando en la cola sale mi gemelo rápido David ( y pienso, cómo ha llegado antes si cuando me he ido aún estaba con todos).  Este tío vuela. Me cambio y de camino a la salida me encuentro con  Ferran y Josep,  mis compis de trabajo que siempre me han animado un montón tanto el año pasado como este, que ilusión me hizo encontrarlos.

La verdad es que es difícil, aunque quedes en un sitio encontrarte con la gente, porque cuando se acerca la hora de la salida, aquello se vuelve un hormiguero muy emocionante.

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El año pasado estuve bastante sola en estos momentos, y la verdad que encontrarme con varios compañeros en el camino al cajón, Raul, Alejandro, Carlos, Fran… me dio una tranquilidad y una sensación genial de ‘hoy no estoy sola’  y empiezo a caminar hacia arriba, si, hacia arriba, que este año los de más de 4h salíamos todavía de más arriba, yo creo que el cajón llegaba casi hasta el Pueblo Español!

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Llego  al cajón y me encuentro con los RedRunners,  Aramys (también bolsiano), Jose Manuel ‘el particula’ presidente y participante del Reto Asics, Josema Casares, que viene en el último momento a hacer una bilbainada, que crack! y el resto de RedRunners, con los que me compartí camino ‘al matadero’ y la verdad es que la espera se hizo mucho más amena y  menos agónica que el año pasado :)

Y nos dirigen poco a poco hacia la salida, últimos momentos de nerviosismo y pam. Vamos! Empiezo a correr despacio, a 7 como me había indicado Jose Castilla. Es la velocidad que debía mantener, 6.55-7 los 42km. Giramos en la calle Sants y a la derecha veo a Sandra y le pego un grito, que emoción, nada más salir y ver una cara amiga. A los pocos metros veo a Romana, y lo mismo. Jolines como siga así esto va a ser una pasada!

Me concentro en el ritmo, no voy con música aunque la llevo en el bolsillo por si me da un bajón, y tiro, voy bien, constante, disfrutando. Llego a la cuesta de Numancia y no se si es la alegría que llevo o qué pero no me pareció tan dura y además la subí constante sin bajar el ritmo, al llegar al mercat de Les Corts, nueva alegría, Maida está en el sitio que dijo que estaría! Ya tenemos 5km y voy como la seda. Paso en 35′ como estaba previsto pero paro unos segundos a coger vaselina. Con el día tan húmedo que ha salido y llovizneando, mis piernas pagarán el pantalón corto. La verdad es que felicito a la organización por los avituallamientos, de diez y  de once los voluntarios. En todos hasta el km 30 ( luego ya no me fijé, estaba un poco ‘ida’) había puesto de vaselina y fisioterapia y en todos, hasta en los de ‘esponjas’ había lavabos. Lo dicho, excelente.

Subo la cuesta del Camp Nou sin bajar el ritmo, contenta porque veo que si soy capaz de no acelerarme y seguir así de cómoda puedo conseguir el objetivo. Llego a la Diagonal y bajo con una sonrisa, voy genial, hace un día estupendo ( no hay sol jeje), demasiada humedad pero se soporta bien sin sol, venga ahora todo bajada hasta el 12. Subidón el chiringuito de animación que se habían montado los chicos de Evasion Running en la avenida Sarria!

Paso por el km 10 en 1h09.31, vamos bien, me he acelerado un poco en la bajada pero ha sido más por soltar piernas, pero sigo bien.  Antes de llegar al km11 me tomo el primer gel, sin parar, no me hace falta pero de eso se trata, de no esperar a necesitarlo.

Llego a la Gran Vía , km 12 y oigo mi nombre, me giro y veo a Loli y a Carmen ( por segundo año en el mismo sitio, gracias guapa!!) animando! otro  subidón, esto no me lo esperaba, y sigo con mi ritmo constante.

Subo Paseo de Gracia y al girar en Rosellón y divisar el km 15, piso en 1.45′ , seguimos clavando, voy sonriendo, disfrutando, mirando a mi alrededor…pero justo antes de llegar al avituallamiento de repente, zaska, pinchazo en la barriga. Y pienso, no, no puede ser, no, no, no. Otra vez no, por favor. Y en ese momento me acuerdo de David y sus consejos para correr la maratón: los clinex. Me los he dejado en la moto. Bueno, con suerte Jessica y Jordi estarán en paseo Sant Joan y les pido a ellos…bueno, voy a pedir a algún voluntario por si las flies. Consigo un par. Sigo, venga tiro, tiro…llego al 16, parece que se pasa. Empieza la bajada de Sagrada Familia, sigo clavando mi ritmo y mis sensaciones son perfectas de nuevo, paso sonriente por delante del templo  y saludo a los fotógrafos, que felicidad!. Sigo hasta la calle Valencia y ups, otra vez la tripa. No, no, no, no!!! Aguanto como puedo, camino un poco, sigo hasta el avituallamiento de esponjas del 17,5 que por suerte como decía, tenía lavabos. Aunque una cola de dos personas delante. Me acuerdo de Jaume Leiva el año pasado. Pánico.

Con la tontería he perdido 7 minutos en total! uf uf uf parece que me encuentro mejor, sigo y empiezo a subir la Meridiana reflexionando sobre lo que me había pasado y que bueno, en total, tampoco iba tan mal, si pasaba la media en 2.30 todavía no estaba todo perdido. Difícil, pero no imposible. Me cruzo con los Red Runners de nuevo, con Aramys y con Mar unos metros detrás. La verdad es que me dio una alegría increible, así que ya casi estaba arriba y no me había dado cuenta.

Pasado el km 19 me tomé el gel que tenía previsto en el 18. Y no recuerdo haber hecho nada especialmente raro, bueno que no lo tomé con agua, pero era un gel líquido que en teoría no lo requería y estaba a menos de 1km del siguiente avituallamiento. Pues no se, llegué al 20 totalmente deshidratada, me bebí el powerade de trago y luego casi toda la botella, y al girar en Concepción Arenal, me empezaron a fallar las piernas, camine un poco y volví al ataque. Pero nada, no me respondían. Mientras tenía en vista el crono de la media iba tirando, pero ese tramo lo recuerdo borroso, fue pasar la media, empezar a caminar y de repente, pensar en abandonar. Por primera vez, en la maratón, me estaba planteando abandonar. Mis piernas no respondían y no me veía capaz de hacer otros 21 así. Pero como podía ser, pero por qué! Si yo venía tan feliz, tan cómoda y tan tranquila! Y para colmo antes de girar en Valencia veo el cortejo de fin de carrera que sube por el otro lado, dos autobuses … llenos de gente. Que bajón. Ambulancias, policías  coches, una auténtica carvana. Buf.  Este debe ser el famoso hombre del mazo. Mamón, que estoy en el 22!!!

Saqué el móvil y le mande un whatsapp a mi amiga Anabel que estaría en el 22,5 para que me trajera agua como fuera  porque seguía totalmente deshidratada a pesar de que había bebido en todos los avituallamientos isotónica y agua y había llevado casi toda la carrera una botella de agua por si las moscas. Pero ahí, me la había bebido del tirón. Y cuando la vi de lejos, y vi que donde estaba ella había un avituallamiento, me eché a llorar. Le dije: no puedo, abandono. Y ella me acompañó durante todo el avituallamiento animándome a seguir y no me dejó abandonar diciéndome con voz supercalmada: Mon, tienes que correr, necesito que corras. Y mientras cruzábamos tuvimos que parar, si parar, en seco, porque había un camión de Barcelona Neta cruzado en medio del avituallamiento! si hijos si, un camión cruzado. Esa imagen ha pasado directa al top de obstáculos en una carrera difícil de superar. Los corredores echándose a un lado esquivando un camión! ole! Que está muy bien lo de limpiar la calle y recoger los residuos pero casi esperar a que TERMINE LA CARRERA o qué?.

Dejado atrás este bajonazo miré el reloj y  me dije:  bueno, tampoco voy tan mal, lo voy a hacer mejor que el año pasado en cualquier caso, cambio de objetivo y a acabar. Es lo que hay. No se que me ha pasado, no se lo que me pasa pero yo sigo. Lo cierto es que todo ese tramo hasta el Forum lo recuerdo como en nebulosa, no se, muy extraño. Tampoco es que sufriera no se, es que no podía correr, no había dolor, era impotencia.  El único dolor que sentía era cuando variaba en algún momento la posición corredora porque en ese momento las cervicales me mataban.

Llegué al avituallamiento del km 26 y mientras cogía fruta y nueces ( evidentemente después del pajarón del gel anterior como para atreverse a tomar nada) las voluntarias me veían la cara de dolor y me preguntaban: pero que te pasa! y balbuceé: q no puedo mover el cuello. Las dos señoras majísimas, animándome e indicándome que fuera a ver al fisio a que me pusiera reflex o algo. Así  lo hice, me fui a la jaima roja pero ups…aquí no hay nadie. Sólo unos señores descargando una furgoneta…en fin, es igual. Tiro.

Mientras subía por Diagonal pensaba en lo jodida que estaba el año pasado en ese tramo y  pensé, ostras nena, no estás tan mal, estás pasando por aquí casi 20′  antes que el año pasado y sigues corriendo. Además dentro de poco estarán Jess y Jordi y ya verás que bien. Y efectivamente, cuando los vi me puse a saltar de la alegría  y caminé abrazada a ellos el trocito de dar la vuelta en la Diagonal y se quedaron alucinados de cómo estaba el suelo, a lo que les respondí: esto es el campo de minas esponja, pero versión light, aunque para ser que no daban, telita…

Unos emotivos abrazos después y arreando para abajo de nuevo, vuelve a llover y ahora con ganas, espíritu Behobia, espíritu Behobia me repetía. Repostada en el 31 de fruta y venga, a buscar el muro…el siguiente, porque uno ya lo había pasado!

La verdad es que el paso por el litoral lo recuerdo con sonrisa porque como estaba lloviendo pensaba: fíjate tanto quejarte del solaco en esta zona pues toma jajaja aunque este tramo en general desde el 31 al 37  fue bastante bipolar, porque iba combinando pensamientos positivos para contrarrestar a los negativos tipo: para que narices te pones a correr un maratón, con lo que has entrenado y vas a hacer peor tiempo que el año pasado, ay que no acabas, y ahora rodilla por qué te quejas! venga, el isquio, ya estamos todos. No vuelvo a hacer un maratón en mi vida. No vuelvo a correr en mi vida. Camino unos metros, pensamiento positivo vuelvo a correr y a buen ritmo. Y así durante 6km. Horror. No se si es buena idea correr tanto rato sin música porque menudos diálogos agotadores me casqué conmigo misma. Lo único bueno, en el 34 los gritos de Wai-shan Tang, famosa y mítica ya voluntaria en las cursas de Barcelona, me dio tanta alegría verla allí en medio de la calle gritando que no pude evitar pararme y darle un abrazo. Insisto, voluntarios de 11.

Seguí descontando mentalmente km y pensando, tengo que llegar como sea, tengo que llegar como sea,  mis compañeros de la bolsa  me están esperando desde hace  mucho rato en el 41 y se están mojando, vamos, vamos, vamos. Ferran, Eli y Ana estarán en plaza España. Tira, tira, tira. Cruce el Arco del Triunfo mirando hacia arriba y pensando, vaaaa que ya estás, pero ni el hecho de pasar por uno de los momentos bonitos me subió la moral. Y cuando volvía a pegarme el mazazo el capullo ese, aparecen Gerardo y Clara en el 37. Camino abrazada a ellos unos metros  mientras les digo entre lloros que no puedo más, pero que acabo por mis webs, que no he venido 20km como he venido para dejarlo aquí. Y sigo corriendo. Llego a plaza Cataluña y las piernas me vuelven a funcionar y pienso, venga que ya es un 5k. El paseillo de portal del Angel es lo más, y eso que cuando pasé yo quedaba poca gente aunque no me embalé mucho porque llovía y patinaba. Llego a la plaza de la catedral lloviendo a todo llover al avituallamiento mas dicharachero, el de los Corredors.cat y el primero que viene con los vasos de isotónica es Toni Kenobi con su hija, me paro unos segundos a saludarle y sigo mientras todos me animan a gritos, que majicos que son de verdad, este avituallamiento es de lo mejor de la marató!

Volví a mi trance y cuando estoy a punto de girar en el paseo Colón, un finisher que ya volvía caminando me enseña su medalla y me dice: vamos, 3 km y tendrás la tuya!!!. En serio, no tengo ni idea de quien era pero desde aquí quiero darle las gracias porque fue como un jarro de agua fría de realidad y despertarme del letargo que llevaba arrastrando muchos kms, demasiados,  de ver que realmente, había corrido casi 39km y no me quedaba nada!

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La medalla ‘zanahoria’

Así que me dije de perdidos al río, me enchufé el gel de cafeína y empecé a subir el ritmo y para arriba. Unos 300 m antes de llegar al km 41 vi la masa roja y empecé a levantar el brazo como diciendo: que ya estoy aquí!! que ya llego!!! y cuando me vieron, todos los bolsianos se pusieron a gritar y saltar como locos y yo chillando, parad que lloroooooo!!!  ( como si no hubiera llorado bastante, pero esta vez era de alegría) y dando besos al aire como la Pantoja seguí subiendo y adelantando a todos los que ya subían caminando. Menuda inyección de adrenalina. Menudo momentazo. Mil millones de gracias por esperarme ahí, sobre todo los que habíais corrido, esto no lo olvidaré nunca.

Con una sonrisa de oreja a oreja, había vuelto a ser yo. Y otra vez estaba terminando la marató de Barcelona.

Unos metros antes de llegar llegar a Plaza España allí estaban Eli y Ferran, venía con el subidón puesto y ellos lo remataron con sus ánimos y su cariño. O eso creía, hasta que justo antes de girar  y entrar a la llegada, veo a Romana de nuevo que corre junto a mi durante unos metros y me deja enfilada en la recta final. Y entro en la recta de la llegada miro a la derecha y veo la sonrisa de mi ‘sis’ Ana aplaudiendo y gritando y le grito: este año si te he visto!!!  y sigo adelante, esperando chocarle la palma al gran Alberto Montenegro, speaker sin igual, y decirle: que ya estoy aquí! Y cuando me reconoce empieza a gritarme cosas ‘personalizadas’,  que grande el tío, como se acuerda, aunque se me despistó un poco de camiseta roja :P. Me gritó: vamos Mon, levanta los brazos !!! Y así piso la alfombra, con los brazos arriba y una gran sonrisa. El año pasado llegué llorando de la emoción, este año, sonriendo de satisfacción. El último km había borrado todas las penas de la mayor parte de la carrera. Porque de la misma forma que pasé del cielo al infierno en 5 minutos, volví al paraíso en tan solo un kilómetro.

Muchas gracias a todos por estar ahí, física o mentalmente ( que sois muchos más y lo sé). Insisto, yo estas cosas, sin vosotros…no las tendría :)

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Muchas felicidades a todos los que la habéis conseguido, sobre todo a los debutantes, no la olvidareis nunca. Y a los que no han podido terminar, mucho ánimo y enhorabuena también por haberos puesto en la línea de salida, que la maratón es una carrera, pero el camino para llegar a ella y lo que se aprende, es lo importante y eso no nos lo quita nadie.

Los días buenos existen! Cursa de Sant Antoni 10k

Tras la sucesión de catastróficas desdichas del domingo pasado en Sitges, más de la mitad de la semana atacada por el virus estomacal malo malote y por tanto, con un entreno justito, la carrera de hoy, de 10km, se presentaba ‘vete a saber que va a pasar aquí’, aunque lo cierto es que,  el genial entreno  in the rain de la BC ayer en la playa, me dio bastante confianza para hoy. Mil gracias Jesus :)

Para darle un poco de emoción al asunto, anoche decidí  jugar a MacGyver con los palos que encontré por casa para rescatar la plantilla de mi zapatilla que salió volando al patio interior. Ahí, poniendo los nervios de acero a prueba.

Por no hablar de las previsiones del tiempo, de lo más alentadoras, lluvia, frío… lo que viene a ser  rayos y centellas. De las de aquí. Ni caso. Si en Euskadi el hombre del tiempo dice que va a llover, no lloverá, jarreará. Si lo dice el de Cataluña… ves sacando la sombrilla. Todavía no he superado el presunto diluvio universal que nos iba a caer en la Media del Mediterrani  a finales de octubre y en su lugar volví a casa con una bonita marca solar  en el hombro que a día de hoy, aun conservo.

Pues efectivamente no, no ha llovido, para mi temperatura ideal (como buena Stark de Invernalia que soy) y el capullete de Lorenzo no ha tenido a bien presentarse…ha sacado un poco la patita, pero nada, nada…

Hemos quedado todos los bolsian@s a las 8.45 de la mañana para calentar juntos y tras dar unas vueltecillas, nos hemos deseado suerte y cada oveja con su cajón, pero al haber tan poquitos, he estado muy bien acompañada hasta cruzar el arco de salida. Me reitero, estoy en fase de descubrimiento de vivir la emoción previa a la salida acompañada, me encanta. He ido más o menos hasta el km1 con Mait, una amiga del trabajo, pero cuando he visto que iba a 5.40 me he dicho: ‘pero donde vas loca’ y me he frenado un poco, si no, ahora no lo cuento :P

Hoy era la primera vez  que corría una carrera de 10 Km sin rodillera ( contenta porque la rodilla ya aguanta bien esta distancia)  y sin música. Si, me gusta el riesgo jaja. La verdad es que últimamente, al entrenar en grupo, me estoy acostumbrando a correr sin el brazalete, y hasta me empieza a molestar cuando voy sola.  Tiene cosas positivas:  me siento más ‘libre’, me concentro más en la carrera y pienso más ( para lo bueno y para lo malo, menudo dialogazo me he pegado hoy conmigo misma), pero al mismo tiempo, negativas: que te toque una tía detrás  en la Gran Vía que respira como si tuviera orgasmos, uno detrás de otro!, otros que parece que están fibrilando, madre mía como respira la gente! Pero sobre todo cuando más he echado de menos la música, ha sido subiendo por el Paralelo. Esa subida sin el ‘romper un silencio así no tiene perdón’ no, no se encara igual.

El recorrido exactamente el mismo del año pasado, a través de los lugares más emblemáticos del  barrio de Sant Antoni. Me gusta mucho esta carrera, aunque son 1okm no se hace nada pesada, el recorrido es bastante agradable y el barrio se vuelca en ella. Al ser la carrera parte de los actos de las fiestas del barrio, el ambiente popular se respira en cada esquina, aunque es justo decir que de todas las carreras que he corrido aquí, los tramos que discurren por este barrio siempre son los más animados. Sin duda es mi 10k favorita de Barcelona, con un número de participantes suficiente para no estar masificada ni tampoco ir sólo desde la salida. Organizada con cariño, sólo hay que ver la Feria del Corredor. Llena de voluntarios del barrio, como en casa. La camiseta como la del año pasado pero en azul, muy chula.

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El único aspecto negativo, en mi opinión, que el recorrido, al ser prácticamente entero por calles con chaflanes, favorece la peor práctica de la chusma corredora:  los recortadores. Esos seres tramposos ( aunque algún novato despistado habrá seguro y sólo sigue a los de delante) que sólo se engañan a si mismos reduciendo unos metros para conseguir mejor marca a costa de  perjudicar a los que vamos por la calzada, ya que se cruzan y se incorporan sin ningún tipo de pudor, provocando tropezones, cambios de ritmo bruscos e incluso caídas. Estos y los viandantes que se cruzan en medio de la carrera como si estuvieran en una realidad paralela. Te miran sonriendo y parece que piensan: si estás muy lejos aún, me da tiempo me da tiempo, y tu, bueno no se vosotros pero yo si,  me pongo a echar fuego por la boca como el hijo pequeño de los Invencibles. Hoy he visto como una de estos se chocaba con una chica que iba delante y tan ancha se ha quedado la tía. Los ‘mejores’ son los que cruzan con perros con 4m de correa o con maletas. Nos quieren convertir en obstaculistas, está claro.  En fin, lo dejo aquí que para hablar de estos, entre unos y otros, daría  para un post entero.

La verdad es que estoy muy contenta con el resultado, he mejorado 4 minutos mi mejor marca de 10k, hace justamente un año en ese mismo circuito. No voy a decir que la he disfrutado, que he ido sobrada ni nada de eso, ya me gustaría. He sufrido bastante, tenía molestias en el abductor derecho y la nariz taponada, y he tenido que caminar en algunos tramos porque no me entraba ni gota de aire por la nariz a pesar de llevar el chisme ‘abrevíasrespiratorias’. Y aún así, he hecho mejor marca que la que tenía sugerida por el mister. Y esto ha sido posible en gran medida gracias a Jose Castilla.

Estoy muy contenta porque todavía tengo mucho por mejorar. Estoy muy contenta por mis compañeros, que además de ser una gente encantadora son unos cracks de corredores. Pero sobre todo son eso, muy buenos compañeros. Jordi, David, Sandra y Carlos, a pesar de estar lesionados, han estado ahí dándolo todo por nosotros, animando, haciendo fotazas, gritándo, haciendo de guardarropa móvil… y cuando vas hecha puré y ves las caras conocidas, te vienes arriba y tiras. Isaac B. tras finalizar su carrera y seguir corriendo para entrenar, nos ha ayudado a Pilar primero, y a mí después a esprintar a tope a grito de: aprieta, aprieta, aprieta! Muchas gracias a todos, de verdad.

Genial llegar con el corazón en la boca, literal, y reencontralos junto a más caras conocidas y queridas:  David, Romana (forza guapa), Raquel… Y lo bien que sienta el flectobir de después compartiendo las experiencias y las crónicas personales.

Hoy ha sido un día muy bueno. Mi primer aniversario 10k no podía haber terminado mejor. Las cosas buenas cuando se comparten, son el doble de buenas. Y hoy he tenido mucha gente alrededor para compartir, no sólo con los compañeros de la BC, sino con toda la gente que me he cruzado en la carrera, compañeros del trabajo, amigos…Mar y Sergio, como me gusta ver vuestros caretos cuando estoy casi llegando ;)

Parezco la Pantoja con los agradecimientos, pero es así, así lo siento y así lo escribo.

Se me enamora el alma, se me enamora… :P