Del cielo al infierno en 5 minutos.Crónica de la Marató Barcelona 2013

Pues ya está. Ya ha pasado todo, muchas emociones concentradas  en torno a un momento único, cruzar la meta y terminar un maratón. Creo que la ilusión y alegría de terminar la primera es única e irrepetible, porque es la primera vez que te demuestras que has podido con el reto y eso es inolvidable. En cierta medida todos los maratonianos estarán de acuerdo en eso. La primera se queda grabada a fuego. Evidentemente, cada una es un reto, y la alegría de finalizarla no debe empañarse con la consecución o no de los objetivos. A fin de cuentas, carrera tras carrera no somos los mismos, a veces estamos mejor entrenados, físicamente, mentalmente y a veces peor. A veces te sale un buen día, a veces no. Lo que está claro es que sin entreno, las cosas no salen.

Como ya comenté, en mi primera maratón el único objetivo era terminarla porque me hacía ilusión terminarla. Este año, creyéndome capaz de repetir la hazaña, la ilusión era terminarla por debajo de 5h. La ilusión era terminarla en un número que empezara por 4. Y para eso he entrenado 5 días a la semana durante más de 3 meses. Pero también tenía claro que si algo se torcía, había que terminar, que terminar es un gran triunfo. Pero tenía  que ponerme  un objetivo para motivarme!

Así pues con la tranquilidad y la calma de tener un ritmo predeterminado muy asequible y con el único objetivo de mantenerlo constante de principio a fin, tras una semana siguiendo las instrucciones tanto de entrenos como de alimentación, el despertador sonó a las 6.00 AM y me puse en pie a la primera ( los que me conocéis bien sabéis que madrugar y yo no somos grandes amigos). Desayuno lo habitual, como marcan las pautas del buen corredor. Y aquí es cuando lo habitual a veces  es un error.  He desarrollado  la teoría de que la Nutella un día de carrera es Satán.

Me dirijo al punto de encuentro con los bolsianos y tras compartir nervios y sensaciones, fotos de rigor, los mejores deseos  y cada oveja a sus menesteres (guardarropía, calentamiento…) y después  cada uno a su salida.

Corredores y animadores! Foto de Isaías Alonso, gracias!!!

La Familia BCTEAM. Corredores y animadores! Foto de Isaías Alonso, gracias!!!

Me dirijo de nuevo a la moto a cambiarme y upsss tengo que ir al baño, esperando en la cola sale mi gemelo rápido David ( y pienso, cómo ha llegado antes si cuando me he ido aún estaba con todos).  Este tío vuela. Me cambio y de camino a la salida me encuentro con  Ferran y Josep,  mis compis de trabajo que siempre me han animado un montón tanto el año pasado como este, que ilusión me hizo encontrarlos.

La verdad es que es difícil, aunque quedes en un sitio encontrarte con la gente, porque cuando se acerca la hora de la salida, aquello se vuelve un hormiguero muy emocionante.

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El año pasado estuve bastante sola en estos momentos, y la verdad que encontrarme con varios compañeros en el camino al cajón, Raul, Alejandro, Carlos, Fran… me dio una tranquilidad y una sensación genial de ‘hoy no estoy sola’  y empiezo a caminar hacia arriba, si, hacia arriba, que este año los de más de 4h salíamos todavía de más arriba, yo creo que el cajón llegaba casi hasta el Pueblo Español!

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Llego  al cajón y me encuentro con los RedRunners,  Aramys (también bolsiano), Jose Manuel ‘el particula’ presidente y participante del Reto Asics, Josema Casares, que viene en el último momento a hacer una bilbainada, que crack! y el resto de RedRunners, con los que me compartí camino ‘al matadero’ y la verdad es que la espera se hizo mucho más amena y  menos agónica que el año pasado :)

Y nos dirigen poco a poco hacia la salida, últimos momentos de nerviosismo y pam. Vamos! Empiezo a correr despacio, a 7 como me había indicado Jose Castilla. Es la velocidad que debía mantener, 6.55-7 los 42km. Giramos en la calle Sants y a la derecha veo a Sandra y le pego un grito, que emoción, nada más salir y ver una cara amiga. A los pocos metros veo a Romana, y lo mismo. Jolines como siga así esto va a ser una pasada!

Me concentro en el ritmo, no voy con música aunque la llevo en el bolsillo por si me da un bajón, y tiro, voy bien, constante, disfrutando. Llego a la cuesta de Numancia y no se si es la alegría que llevo o qué pero no me pareció tan dura y además la subí constante sin bajar el ritmo, al llegar al mercat de Les Corts, nueva alegría, Maida está en el sitio que dijo que estaría! Ya tenemos 5km y voy como la seda. Paso en 35′ como estaba previsto pero paro unos segundos a coger vaselina. Con el día tan húmedo que ha salido y llovizneando, mis piernas pagarán el pantalón corto. La verdad es que felicito a la organización por los avituallamientos, de diez y  de once los voluntarios. En todos hasta el km 30 ( luego ya no me fijé, estaba un poco ‘ida’) había puesto de vaselina y fisioterapia y en todos, hasta en los de ‘esponjas’ había lavabos. Lo dicho, excelente.

Subo la cuesta del Camp Nou sin bajar el ritmo, contenta porque veo que si soy capaz de no acelerarme y seguir así de cómoda puedo conseguir el objetivo. Llego a la Diagonal y bajo con una sonrisa, voy genial, hace un día estupendo ( no hay sol jeje), demasiada humedad pero se soporta bien sin sol, venga ahora todo bajada hasta el 12. Subidón el chiringuito de animación que se habían montado los chicos de Evasion Running en la avenida Sarria!

Paso por el km 10 en 1h09.31, vamos bien, me he acelerado un poco en la bajada pero ha sido más por soltar piernas, pero sigo bien.  Antes de llegar al km11 me tomo el primer gel, sin parar, no me hace falta pero de eso se trata, de no esperar a necesitarlo.

Llego a la Gran Vía , km 12 y oigo mi nombre, me giro y veo a Loli y a Carmen ( por segundo año en el mismo sitio, gracias guapa!!) animando! otro  subidón, esto no me lo esperaba, y sigo con mi ritmo constante.

Subo Paseo de Gracia y al girar en Rosellón y divisar el km 15, piso en 1.45′ , seguimos clavando, voy sonriendo, disfrutando, mirando a mi alrededor…pero justo antes de llegar al avituallamiento de repente, zaska, pinchazo en la barriga. Y pienso, no, no puede ser, no, no, no. Otra vez no, por favor. Y en ese momento me acuerdo de David y sus consejos para correr la maratón: los clinex. Me los he dejado en la moto. Bueno, con suerte Jessica y Jordi estarán en paseo Sant Joan y les pido a ellos…bueno, voy a pedir a algún voluntario por si las flies. Consigo un par. Sigo, venga tiro, tiro…llego al 16, parece que se pasa. Empieza la bajada de Sagrada Familia, sigo clavando mi ritmo y mis sensaciones son perfectas de nuevo, paso sonriente por delante del templo  y saludo a los fotógrafos, que felicidad!. Sigo hasta la calle Valencia y ups, otra vez la tripa. No, no, no, no!!! Aguanto como puedo, camino un poco, sigo hasta el avituallamiento de esponjas del 17,5 que por suerte como decía, tenía lavabos. Aunque una cola de dos personas delante. Me acuerdo de Jaume Leiva el año pasado. Pánico.

Con la tontería he perdido 7 minutos en total! uf uf uf parece que me encuentro mejor, sigo y empiezo a subir la Meridiana reflexionando sobre lo que me había pasado y que bueno, en total, tampoco iba tan mal, si pasaba la media en 2.30 todavía no estaba todo perdido. Difícil, pero no imposible. Me cruzo con los Red Runners de nuevo, con Aramys y con Mar unos metros detrás. La verdad es que me dio una alegría increible, así que ya casi estaba arriba y no me había dado cuenta.

Pasado el km 19 me tomé el gel que tenía previsto en el 18. Y no recuerdo haber hecho nada especialmente raro, bueno que no lo tomé con agua, pero era un gel líquido que en teoría no lo requería y estaba a menos de 1km del siguiente avituallamiento. Pues no se, llegué al 20 totalmente deshidratada, me bebí el powerade de trago y luego casi toda la botella, y al girar en Concepción Arenal, me empezaron a fallar las piernas, camine un poco y volví al ataque. Pero nada, no me respondían. Mientras tenía en vista el crono de la media iba tirando, pero ese tramo lo recuerdo borroso, fue pasar la media, empezar a caminar y de repente, pensar en abandonar. Por primera vez, en la maratón, me estaba planteando abandonar. Mis piernas no respondían y no me veía capaz de hacer otros 21 así. Pero como podía ser, pero por qué! Si yo venía tan feliz, tan cómoda y tan tranquila! Y para colmo antes de girar en Valencia veo el cortejo de fin de carrera que sube por el otro lado, dos autobuses … llenos de gente. Que bajón. Ambulancias, policías  coches, una auténtica carvana. Buf.  Este debe ser el famoso hombre del mazo. Mamón, que estoy en el 22!!!

Saqué el móvil y le mande un whatsapp a mi amiga Anabel que estaría en el 22,5 para que me trajera agua como fuera  porque seguía totalmente deshidratada a pesar de que había bebido en todos los avituallamientos isotónica y agua y había llevado casi toda la carrera una botella de agua por si las moscas. Pero ahí, me la había bebido del tirón. Y cuando la vi de lejos, y vi que donde estaba ella había un avituallamiento, me eché a llorar. Le dije: no puedo, abandono. Y ella me acompañó durante todo el avituallamiento animándome a seguir y no me dejó abandonar diciéndome con voz supercalmada: Mon, tienes que correr, necesito que corras. Y mientras cruzábamos tuvimos que parar, si parar, en seco, porque había un camión de Barcelona Neta cruzado en medio del avituallamiento! si hijos si, un camión cruzado. Esa imagen ha pasado directa al top de obstáculos en una carrera difícil de superar. Los corredores echándose a un lado esquivando un camión! ole! Que está muy bien lo de limpiar la calle y recoger los residuos pero casi esperar a que TERMINE LA CARRERA o qué?.

Dejado atrás este bajonazo miré el reloj y  me dije:  bueno, tampoco voy tan mal, lo voy a hacer mejor que el año pasado en cualquier caso, cambio de objetivo y a acabar. Es lo que hay. No se que me ha pasado, no se lo que me pasa pero yo sigo. Lo cierto es que todo ese tramo hasta el Forum lo recuerdo como en nebulosa, no se, muy extraño. Tampoco es que sufriera no se, es que no podía correr, no había dolor, era impotencia.  El único dolor que sentía era cuando variaba en algún momento la posición corredora porque en ese momento las cervicales me mataban.

Llegué al avituallamiento del km 26 y mientras cogía fruta y nueces ( evidentemente después del pajarón del gel anterior como para atreverse a tomar nada) las voluntarias me veían la cara de dolor y me preguntaban: pero que te pasa! y balbuceé: q no puedo mover el cuello. Las dos señoras majísimas, animándome e indicándome que fuera a ver al fisio a que me pusiera reflex o algo. Así  lo hice, me fui a la jaima roja pero ups…aquí no hay nadie. Sólo unos señores descargando una furgoneta…en fin, es igual. Tiro.

Mientras subía por Diagonal pensaba en lo jodida que estaba el año pasado en ese tramo y  pensé, ostras nena, no estás tan mal, estás pasando por aquí casi 20′  antes que el año pasado y sigues corriendo. Además dentro de poco estarán Jess y Jordi y ya verás que bien. Y efectivamente, cuando los vi me puse a saltar de la alegría  y caminé abrazada a ellos el trocito de dar la vuelta en la Diagonal y se quedaron alucinados de cómo estaba el suelo, a lo que les respondí: esto es el campo de minas esponja, pero versión light, aunque para ser que no daban, telita…

Unos emotivos abrazos después y arreando para abajo de nuevo, vuelve a llover y ahora con ganas, espíritu Behobia, espíritu Behobia me repetía. Repostada en el 31 de fruta y venga, a buscar el muro…el siguiente, porque uno ya lo había pasado!

La verdad es que el paso por el litoral lo recuerdo con sonrisa porque como estaba lloviendo pensaba: fíjate tanto quejarte del solaco en esta zona pues toma jajaja aunque este tramo en general desde el 31 al 37  fue bastante bipolar, porque iba combinando pensamientos positivos para contrarrestar a los negativos tipo: para que narices te pones a correr un maratón, con lo que has entrenado y vas a hacer peor tiempo que el año pasado, ay que no acabas, y ahora rodilla por qué te quejas! venga, el isquio, ya estamos todos. No vuelvo a hacer un maratón en mi vida. No vuelvo a correr en mi vida. Camino unos metros, pensamiento positivo vuelvo a correr y a buen ritmo. Y así durante 6km. Horror. No se si es buena idea correr tanto rato sin música porque menudos diálogos agotadores me casqué conmigo misma. Lo único bueno, en el 34 los gritos de Wai-shan Tang, famosa y mítica ya voluntaria en las cursas de Barcelona, me dio tanta alegría verla allí en medio de la calle gritando que no pude evitar pararme y darle un abrazo. Insisto, voluntarios de 11.

Seguí descontando mentalmente km y pensando, tengo que llegar como sea, tengo que llegar como sea,  mis compañeros de la bolsa  me están esperando desde hace  mucho rato en el 41 y se están mojando, vamos, vamos, vamos. Ferran, Eli y Ana estarán en plaza España. Tira, tira, tira. Cruce el Arco del Triunfo mirando hacia arriba y pensando, vaaaa que ya estás, pero ni el hecho de pasar por uno de los momentos bonitos me subió la moral. Y cuando volvía a pegarme el mazazo el capullo ese, aparecen Gerardo y Clara en el 37. Camino abrazada a ellos unos metros  mientras les digo entre lloros que no puedo más, pero que acabo por mis webs, que no he venido 20km como he venido para dejarlo aquí. Y sigo corriendo. Llego a plaza Cataluña y las piernas me vuelven a funcionar y pienso, venga que ya es un 5k. El paseillo de portal del Angel es lo más, y eso que cuando pasé yo quedaba poca gente aunque no me embalé mucho porque llovía y patinaba. Llego a la plaza de la catedral lloviendo a todo llover al avituallamiento mas dicharachero, el de los Corredors.cat y el primero que viene con los vasos de isotónica es Toni Kenobi con su hija, me paro unos segundos a saludarle y sigo mientras todos me animan a gritos, que majicos que son de verdad, este avituallamiento es de lo mejor de la marató!

Volví a mi trance y cuando estoy a punto de girar en el paseo Colón, un finisher que ya volvía caminando me enseña su medalla y me dice: vamos, 3 km y tendrás la tuya!!!. En serio, no tengo ni idea de quien era pero desde aquí quiero darle las gracias porque fue como un jarro de agua fría de realidad y despertarme del letargo que llevaba arrastrando muchos kms, demasiados,  de ver que realmente, había corrido casi 39km y no me quedaba nada!

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La medalla ‘zanahoria’

Así que me dije de perdidos al río, me enchufé el gel de cafeína y empecé a subir el ritmo y para arriba. Unos 300 m antes de llegar al km 41 vi la masa roja y empecé a levantar el brazo como diciendo: que ya estoy aquí!! que ya llego!!! y cuando me vieron, todos los bolsianos se pusieron a gritar y saltar como locos y yo chillando, parad que lloroooooo!!!  ( como si no hubiera llorado bastante, pero esta vez era de alegría) y dando besos al aire como la Pantoja seguí subiendo y adelantando a todos los que ya subían caminando. Menuda inyección de adrenalina. Menudo momentazo. Mil millones de gracias por esperarme ahí, sobre todo los que habíais corrido, esto no lo olvidaré nunca.

Con una sonrisa de oreja a oreja, había vuelto a ser yo. Y otra vez estaba terminando la marató de Barcelona.

Unos metros antes de llegar llegar a Plaza España allí estaban Eli y Ferran, venía con el subidón puesto y ellos lo remataron con sus ánimos y su cariño. O eso creía, hasta que justo antes de girar  y entrar a la llegada, veo a Romana de nuevo que corre junto a mi durante unos metros y me deja enfilada en la recta final. Y entro en la recta de la llegada miro a la derecha y veo la sonrisa de mi ‘sis’ Ana aplaudiendo y gritando y le grito: este año si te he visto!!!  y sigo adelante, esperando chocarle la palma al gran Alberto Montenegro, speaker sin igual, y decirle: que ya estoy aquí! Y cuando me reconoce empieza a gritarme cosas ‘personalizadas’,  que grande el tío, como se acuerda, aunque se me despistó un poco de camiseta roja :P. Me gritó: vamos Mon, levanta los brazos !!! Y así piso la alfombra, con los brazos arriba y una gran sonrisa. El año pasado llegué llorando de la emoción, este año, sonriendo de satisfacción. El último km había borrado todas las penas de la mayor parte de la carrera. Porque de la misma forma que pasé del cielo al infierno en 5 minutos, volví al paraíso en tan solo un kilómetro.

Muchas gracias a todos por estar ahí, física o mentalmente ( que sois muchos más y lo sé). Insisto, yo estas cosas, sin vosotros…no las tendría :)

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Muchas felicidades a todos los que la habéis conseguido, sobre todo a los debutantes, no la olvidareis nunca. Y a los que no han podido terminar, mucho ánimo y enhorabuena también por haberos puesto en la línea de salida, que la maratón es una carrera, pero el camino para llegar a ella y lo que se aprende, es lo importante y eso no nos lo quita nadie.

Los días buenos existen! Cursa de Sant Antoni 10k

Tras la sucesión de catastróficas desdichas del domingo pasado en Sitges, más de la mitad de la semana atacada por el virus estomacal malo malote y por tanto, con un entreno justito, la carrera de hoy, de 10km, se presentaba ‘vete a saber que va a pasar aquí’, aunque lo cierto es que,  el genial entreno  in the rain de la BC ayer en la playa, me dio bastante confianza para hoy. Mil gracias Jesus :)

Para darle un poco de emoción al asunto, anoche decidí  jugar a MacGyver con los palos que encontré por casa para rescatar la plantilla de mi zapatilla que salió volando al patio interior. Ahí, poniendo los nervios de acero a prueba.

Por no hablar de las previsiones del tiempo, de lo más alentadoras, lluvia, frío… lo que viene a ser  rayos y centellas. De las de aquí. Ni caso. Si en Euskadi el hombre del tiempo dice que va a llover, no lloverá, jarreará. Si lo dice el de Cataluña… ves sacando la sombrilla. Todavía no he superado el presunto diluvio universal que nos iba a caer en la Media del Mediterrani  a finales de octubre y en su lugar volví a casa con una bonita marca solar  en el hombro que a día de hoy, aun conservo.

Pues efectivamente no, no ha llovido, para mi temperatura ideal (como buena Stark de Invernalia que soy) y el capullete de Lorenzo no ha tenido a bien presentarse…ha sacado un poco la patita, pero nada, nada…

Hemos quedado todos los bolsian@s a las 8.45 de la mañana para calentar juntos y tras dar unas vueltecillas, nos hemos deseado suerte y cada oveja con su cajón, pero al haber tan poquitos, he estado muy bien acompañada hasta cruzar el arco de salida. Me reitero, estoy en fase de descubrimiento de vivir la emoción previa a la salida acompañada, me encanta. He ido más o menos hasta el km1 con Mait, una amiga del trabajo, pero cuando he visto que iba a 5.40 me he dicho: ‘pero donde vas loca’ y me he frenado un poco, si no, ahora no lo cuento :P

Hoy era la primera vez  que corría una carrera de 10 Km sin rodillera ( contenta porque la rodilla ya aguanta bien esta distancia)  y sin música. Si, me gusta el riesgo jaja. La verdad es que últimamente, al entrenar en grupo, me estoy acostumbrando a correr sin el brazalete, y hasta me empieza a molestar cuando voy sola.  Tiene cosas positivas:  me siento más ‘libre’, me concentro más en la carrera y pienso más ( para lo bueno y para lo malo, menudo dialogazo me he pegado hoy conmigo misma), pero al mismo tiempo, negativas: que te toque una tía detrás  en la Gran Vía que respira como si tuviera orgasmos, uno detrás de otro!, otros que parece que están fibrilando, madre mía como respira la gente! Pero sobre todo cuando más he echado de menos la música, ha sido subiendo por el Paralelo. Esa subida sin el ‘romper un silencio así no tiene perdón’ no, no se encara igual.

El recorrido exactamente el mismo del año pasado, a través de los lugares más emblemáticos del  barrio de Sant Antoni. Me gusta mucho esta carrera, aunque son 1okm no se hace nada pesada, el recorrido es bastante agradable y el barrio se vuelca en ella. Al ser la carrera parte de los actos de las fiestas del barrio, el ambiente popular se respira en cada esquina, aunque es justo decir que de todas las carreras que he corrido aquí, los tramos que discurren por este barrio siempre son los más animados. Sin duda es mi 10k favorita de Barcelona, con un número de participantes suficiente para no estar masificada ni tampoco ir sólo desde la salida. Organizada con cariño, sólo hay que ver la Feria del Corredor. Llena de voluntarios del barrio, como en casa. La camiseta como la del año pasado pero en azul, muy chula.

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El único aspecto negativo, en mi opinión, que el recorrido, al ser prácticamente entero por calles con chaflanes, favorece la peor práctica de la chusma corredora:  los recortadores. Esos seres tramposos ( aunque algún novato despistado habrá seguro y sólo sigue a los de delante) que sólo se engañan a si mismos reduciendo unos metros para conseguir mejor marca a costa de  perjudicar a los que vamos por la calzada, ya que se cruzan y se incorporan sin ningún tipo de pudor, provocando tropezones, cambios de ritmo bruscos e incluso caídas. Estos y los viandantes que se cruzan en medio de la carrera como si estuvieran en una realidad paralela. Te miran sonriendo y parece que piensan: si estás muy lejos aún, me da tiempo me da tiempo, y tu, bueno no se vosotros pero yo si,  me pongo a echar fuego por la boca como el hijo pequeño de los Invencibles. Hoy he visto como una de estos se chocaba con una chica que iba delante y tan ancha se ha quedado la tía. Los ‘mejores’ son los que cruzan con perros con 4m de correa o con maletas. Nos quieren convertir en obstaculistas, está claro.  En fin, lo dejo aquí que para hablar de estos, entre unos y otros, daría  para un post entero.

La verdad es que estoy muy contenta con el resultado, he mejorado 4 minutos mi mejor marca de 10k, hace justamente un año en ese mismo circuito. No voy a decir que la he disfrutado, que he ido sobrada ni nada de eso, ya me gustaría. He sufrido bastante, tenía molestias en el abductor derecho y la nariz taponada, y he tenido que caminar en algunos tramos porque no me entraba ni gota de aire por la nariz a pesar de llevar el chisme ‘abrevíasrespiratorias’. Y aún así, he hecho mejor marca que la que tenía sugerida por el mister. Y esto ha sido posible en gran medida gracias a Jose Castilla.

Estoy muy contenta porque todavía tengo mucho por mejorar. Estoy muy contenta por mis compañeros, que además de ser una gente encantadora son unos cracks de corredores. Pero sobre todo son eso, muy buenos compañeros. Jordi, David, Sandra y Carlos, a pesar de estar lesionados, han estado ahí dándolo todo por nosotros, animando, haciendo fotazas, gritándo, haciendo de guardarropa móvil… y cuando vas hecha puré y ves las caras conocidas, te vienes arriba y tiras. Isaac B. tras finalizar su carrera y seguir corriendo para entrenar, nos ha ayudado a Pilar primero, y a mí después a esprintar a tope a grito de: aprieta, aprieta, aprieta! Muchas gracias a todos, de verdad.

Genial llegar con el corazón en la boca, literal, y reencontralos junto a más caras conocidas y queridas:  David, Romana (forza guapa), Raquel… Y lo bien que sienta el flectobir de después compartiendo las experiencias y las crónicas personales.

Hoy ha sido un día muy bueno. Mi primer aniversario 10k no podía haber terminado mejor. Las cosas buenas cuando se comparten, son el doble de buenas. Y hoy he tenido mucha gente alrededor para compartir, no sólo con los compañeros de la BC, sino con toda la gente que me he cruzado en la carrera, compañeros del trabajo, amigos…Mar y Sergio, como me gusta ver vuestros caretos cuando estoy casi llegando ;)

Parezco la Pantoja con los agradecimientos, pero es así, así lo siento y así lo escribo.

Se me enamora el alma, se me enamora… :P