Cursa de Bombers de Lleida: más recortadores que en la Maestranza

Ya tenía mono de carrera otra vez, han pasado 3 semanas desde la Marató de Barcelona y ya estaba con las ganas de ponerme de nuevo en un cajón. La semana posterior a la Marató  fue de descanso total y absoluto, la segunda semana tocó volver a empezar, poco a poco y de forma progresiva. Desde el día de la carrera estuve arrastrando unas molestias en el pie izquierdo y en el abductor. Nada que no curase un poco de descanso. Pero como una no se puede estar quietecita, pues digamos que, aunque el pie se curó, el abductor fue a peor, hasta el punto de parar de correr y poner en riesgo la participación en la Cursa de Bombers de Lleida.

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Será porque nací allí, será porque nos apuntamos con las chicas del Club Atletismo Barbastro y ya que normalmente no puedo desplazarme a las carreras con ellos, pues esta era una ocasión ideal, será por los bomberos…no se, pero me hacía mucha ilusión correrla.

El sábado al ir de Barcelona  a Barbastro entré a recoger mi dorsal y los de algunos compañeros del club, menuda Feria del Corredor más bien organizada, a pesar de ir a una de las peores horas para recoger un dorsal (sábado mediodía) cero colas, todo super bien  y preparado para el día siguiente, hasta la salida!

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La camiseta muy chula y algunas cositas en la bolsa del corredor, hacía muchas carreras que no venían ‘regalitos’ ;)

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Así pues, el domingo por la mañana con la incertidumbre casi cierta de correr o correr, nos bajamos a Lleida Pachi, Lucia y yo. En el pabellón nos encontramos con el resto del CAB: las hermanas Pilar y Elena Albar, Rafa, Javi y más barbastrenses… y que alegría encontrarme con Oscar, mi compi de la Bolsa del Corredor que esta vez venia ‘de guardia’ ;)

Tras unos minutos de calentamiento y constatación de que, efectivamente se trataba de una carrera de Bomberos…

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… Lucia y yo nos dirigimos al cajón de salida. Menudo ambientazo. Otra vez estamos aquí. Ya lo echaba de menos! No sabía si aguantaría ni si acabaría, así que esta vez estaba muy tranquila, con intentarlo era suficiente. No esperéis crónica épica que no, creo que ya he cubierto el cupo del año jejeje.

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Salimos, y me pongo a ritmo chino- chano, poco a poco. Me molestaba  un poco el abductor pero era soportable. Había leído que marcaban cada kilómetro con arcos hinchables…y era verdad! Creo que es una de las cosas que más me gustó, se me hizo super corta, además de que como se veían de lejos, venía fenomenal como referencia.

La carrera fue tranquila, por primera vez corrí como debe hacerse, empezando más lenta y terminando más rápida. Buenas sensaciones según iban pasando los kilómetros, las piernas se me iban solas y no paraba de adelantar gente sin forzar. Del abductor ni rastro.

Lo único que no me gustó de la carrera fue el hecho de ir sola en muchos tramos, si tramos, no metrillos, mientras el resto de corredores iban 3 metros más adentro por encima de la acera.

Vi recortes por encima de mis posibilidades. Ya lo dije en un tuit, @runerenfurecido se habría puesto rojo y la cara se le habría salido del marco de la foto. Algo impresionante, es que ni fuerzas de gritar porque al final, estaba sola. Incluso en un momento al principio, en un recorte grupal bestial pasé a quedarme casi de los últimos. Sinceramente no creo que toda esa gente será una #runnerdemierda, creo que seguían a la masa y ya está. No pueden ser tantos. No puede ser la mayoría.  Cuando estás corriendo en bloque como van los rápidos, quizás se note mejor quien lo hace por ‘morro’, pero cuando los grupos son de 10-20 personas mas o menos dispersos y todos se van por allí…es un poco desolador. Hacía todas las curvas por la calzada con la esperanza de que alguno de los que iban alrededor me siguiera por debajo. Nada.

Iba constantemente dudando del recorrido, es más,  durante 100 metros fui por un paseo que no tocaba,  no me di cuenta porque en ese momento pasamos de un trozo peatonal al paseo en bloque, y fue al ir a girar que vi el cono abajo e inmediatamente  me bajé. La gente me miraba como diciendo pero donde va ésta a dar la vuelta! y yo sintiéndome fatal… Que conste que fue en linea recta y me desplacé hacia atrás un poco para hacer el giro completo desde abajo :)

En otro momento le pregunté a un guardia urbano  que por dónde era, en modo irónico para que lo oyeran el grupo de más de 20 que cruzaron  literalmente una rambla en diagonal, mientras yo me iba siguiendo el recorrido en línea recta para girar después. Respuesta del policía con una sonrisa de oreja a oreja: por donde quieras niña!  Mon cierra el pico que lleva pipa. Le miré con cara de flipe y seguí. Así no vamos bien. Pero me da a mi que el género ‘recortador’ es una especie ‘desconocida’ en la terra ferma. Los voluntarios o urbanos de Barcelona increpan o al menos les miran mal. Allí no, allí sonrisas, aplausos y ole campeolón. Campaña Be a Legal Runner  en Lleida ya!

Y así los 10k, increíble  En algún momento antes de llegar al 7, iban un chico y dos chicas más o menos conmigo y cuando llegó la hora de girar, se subieron, y ale, me sacaron en pocos  segundos unos 15-20 m. Así que ya harta de quedarme atrás les grité: los 10k se hacen por la calle, no por la acera! eh! – Cri Cri Cri -. De todas formas de poco les sirvió porque al poco les volví a coger y en el avituallamiento los dejé atrás definitivamente. Ya ves, para qué. Por eso creo que en el último cajón los recortadores son ignorantes o vagos, no van a hacer marca. En fin.

Sin darme cuenta,  llegué a meta muy bien, fresca y sin forzar, y la verdad es que fue un momento muy guay, choque de manos tradicional al gran speaker Alberto Montenegro y nada más cruzar meta, la alegría de ver que  la Bolsa siempre está conmigo!  gran abrazo con Oscar Roche, como en casa, vamos jejeje. Eso sí, eché de menos las chaquetas rojas saltarinas  bolsianas, la cámara del gemelo  y el grito de  ‘vamos Mon’ de David 500m antes de llegar a meta ;P. El año que viene me los traigo a tod@s.

Cada vez estoy más convencida de que a parte de la satisfacción personal por ir sumando retos y superando adversidades, para mi es super importante compartirlos con gente que aprecias, y la verdad es que he tenido la suerte, tanto con la gente del Club Atletismo Barbastro como con los compañeros de la Bolsa del Corredor, de encontrarme personas maravillosas que contribuyen a que las carreras no sean sólo carreras sino sitios donde quiero estar los domingos por la mañana rodeada de gente que me hace feliz haciendo algo que me hace feliz.

Estoy muy destrozada del abductor y casi no puedo andar sin apoyo, fue parar y empezar a doler a fuego, pero me da igual, porque la mañana de la carrera de Bomberos de Lleida fue una mañana estupenda. Así que lesionada, pero feliz.

Del cielo al infierno en 5 minutos.Crónica de la Marató Barcelona 2013

Pues ya está. Ya ha pasado todo, muchas emociones concentradas  en torno a un momento único, cruzar la meta y terminar un maratón. Creo que la ilusión y alegría de terminar la primera es única e irrepetible, porque es la primera vez que te demuestras que has podido con el reto y eso es inolvidable. En cierta medida todos los maratonianos estarán de acuerdo en eso. La primera se queda grabada a fuego. Evidentemente, cada una es un reto, y la alegría de finalizarla no debe empañarse con la consecución o no de los objetivos. A fin de cuentas, carrera tras carrera no somos los mismos, a veces estamos mejor entrenados, físicamente, mentalmente y a veces peor. A veces te sale un buen día, a veces no. Lo que está claro es que sin entreno, las cosas no salen.

Como ya comenté, en mi primera maratón el único objetivo era terminarla porque me hacía ilusión terminarla. Este año, creyéndome capaz de repetir la hazaña, la ilusión era terminarla por debajo de 5h. La ilusión era terminarla en un número que empezara por 4. Y para eso he entrenado 5 días a la semana durante más de 3 meses. Pero también tenía claro que si algo se torcía, había que terminar, que terminar es un gran triunfo. Pero tenía  que ponerme  un objetivo para motivarme!

Así pues con la tranquilidad y la calma de tener un ritmo predeterminado muy asequible y con el único objetivo de mantenerlo constante de principio a fin, tras una semana siguiendo las instrucciones tanto de entrenos como de alimentación, el despertador sonó a las 6.00 AM y me puse en pie a la primera ( los que me conocéis bien sabéis que madrugar y yo no somos grandes amigos). Desayuno lo habitual, como marcan las pautas del buen corredor. Y aquí es cuando lo habitual a veces  es un error.  He desarrollado  la teoría de que la Nutella un día de carrera es Satán.

Me dirijo al punto de encuentro con los bolsianos y tras compartir nervios y sensaciones, fotos de rigor, los mejores deseos  y cada oveja a sus menesteres (guardarropía, calentamiento…) y después  cada uno a su salida.

Corredores y animadores! Foto de Isaías Alonso, gracias!!!

La Familia BCTEAM. Corredores y animadores! Foto de Isaías Alonso, gracias!!!

Me dirijo de nuevo a la moto a cambiarme y upsss tengo que ir al baño, esperando en la cola sale mi gemelo rápido David ( y pienso, cómo ha llegado antes si cuando me he ido aún estaba con todos).  Este tío vuela. Me cambio y de camino a la salida me encuentro con  Ferran y Josep,  mis compis de trabajo que siempre me han animado un montón tanto el año pasado como este, que ilusión me hizo encontrarlos.

La verdad es que es difícil, aunque quedes en un sitio encontrarte con la gente, porque cuando se acerca la hora de la salida, aquello se vuelve un hormiguero muy emocionante.

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El año pasado estuve bastante sola en estos momentos, y la verdad que encontrarme con varios compañeros en el camino al cajón, Raul, Alejandro, Carlos, Fran… me dio una tranquilidad y una sensación genial de ‘hoy no estoy sola’  y empiezo a caminar hacia arriba, si, hacia arriba, que este año los de más de 4h salíamos todavía de más arriba, yo creo que el cajón llegaba casi hasta el Pueblo Español!

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Llego  al cajón y me encuentro con los RedRunners,  Aramys (también bolsiano), Jose Manuel ‘el particula’ presidente y participante del Reto Asics, Josema Casares, que viene en el último momento a hacer una bilbainada, que crack! y el resto de RedRunners, con los que me compartí camino ‘al matadero’ y la verdad es que la espera se hizo mucho más amena y  menos agónica que el año pasado :)

Y nos dirigen poco a poco hacia la salida, últimos momentos de nerviosismo y pam. Vamos! Empiezo a correr despacio, a 7 como me había indicado Jose Castilla. Es la velocidad que debía mantener, 6.55-7 los 42km. Giramos en la calle Sants y a la derecha veo a Sandra y le pego un grito, que emoción, nada más salir y ver una cara amiga. A los pocos metros veo a Romana, y lo mismo. Jolines como siga así esto va a ser una pasada!

Me concentro en el ritmo, no voy con música aunque la llevo en el bolsillo por si me da un bajón, y tiro, voy bien, constante, disfrutando. Llego a la cuesta de Numancia y no se si es la alegría que llevo o qué pero no me pareció tan dura y además la subí constante sin bajar el ritmo, al llegar al mercat de Les Corts, nueva alegría, Maida está en el sitio que dijo que estaría! Ya tenemos 5km y voy como la seda. Paso en 35′ como estaba previsto pero paro unos segundos a coger vaselina. Con el día tan húmedo que ha salido y llovizneando, mis piernas pagarán el pantalón corto. La verdad es que felicito a la organización por los avituallamientos, de diez y  de once los voluntarios. En todos hasta el km 30 ( luego ya no me fijé, estaba un poco ‘ida’) había puesto de vaselina y fisioterapia y en todos, hasta en los de ‘esponjas’ había lavabos. Lo dicho, excelente.

Subo la cuesta del Camp Nou sin bajar el ritmo, contenta porque veo que si soy capaz de no acelerarme y seguir así de cómoda puedo conseguir el objetivo. Llego a la Diagonal y bajo con una sonrisa, voy genial, hace un día estupendo ( no hay sol jeje), demasiada humedad pero se soporta bien sin sol, venga ahora todo bajada hasta el 12. Subidón el chiringuito de animación que se habían montado los chicos de Evasion Running en la avenida Sarria!

Paso por el km 10 en 1h09.31, vamos bien, me he acelerado un poco en la bajada pero ha sido más por soltar piernas, pero sigo bien.  Antes de llegar al km11 me tomo el primer gel, sin parar, no me hace falta pero de eso se trata, de no esperar a necesitarlo.

Llego a la Gran Vía , km 12 y oigo mi nombre, me giro y veo a Loli y a Carmen ( por segundo año en el mismo sitio, gracias guapa!!) animando! otro  subidón, esto no me lo esperaba, y sigo con mi ritmo constante.

Subo Paseo de Gracia y al girar en Rosellón y divisar el km 15, piso en 1.45′ , seguimos clavando, voy sonriendo, disfrutando, mirando a mi alrededor…pero justo antes de llegar al avituallamiento de repente, zaska, pinchazo en la barriga. Y pienso, no, no puede ser, no, no, no. Otra vez no, por favor. Y en ese momento me acuerdo de David y sus consejos para correr la maratón: los clinex. Me los he dejado en la moto. Bueno, con suerte Jessica y Jordi estarán en paseo Sant Joan y les pido a ellos…bueno, voy a pedir a algún voluntario por si las flies. Consigo un par. Sigo, venga tiro, tiro…llego al 16, parece que se pasa. Empieza la bajada de Sagrada Familia, sigo clavando mi ritmo y mis sensaciones son perfectas de nuevo, paso sonriente por delante del templo  y saludo a los fotógrafos, que felicidad!. Sigo hasta la calle Valencia y ups, otra vez la tripa. No, no, no, no!!! Aguanto como puedo, camino un poco, sigo hasta el avituallamiento de esponjas del 17,5 que por suerte como decía, tenía lavabos. Aunque una cola de dos personas delante. Me acuerdo de Jaume Leiva el año pasado. Pánico.

Con la tontería he perdido 7 minutos en total! uf uf uf parece que me encuentro mejor, sigo y empiezo a subir la Meridiana reflexionando sobre lo que me había pasado y que bueno, en total, tampoco iba tan mal, si pasaba la media en 2.30 todavía no estaba todo perdido. Difícil, pero no imposible. Me cruzo con los Red Runners de nuevo, con Aramys y con Mar unos metros detrás. La verdad es que me dio una alegría increible, así que ya casi estaba arriba y no me había dado cuenta.

Pasado el km 19 me tomé el gel que tenía previsto en el 18. Y no recuerdo haber hecho nada especialmente raro, bueno que no lo tomé con agua, pero era un gel líquido que en teoría no lo requería y estaba a menos de 1km del siguiente avituallamiento. Pues no se, llegué al 20 totalmente deshidratada, me bebí el powerade de trago y luego casi toda la botella, y al girar en Concepción Arenal, me empezaron a fallar las piernas, camine un poco y volví al ataque. Pero nada, no me respondían. Mientras tenía en vista el crono de la media iba tirando, pero ese tramo lo recuerdo borroso, fue pasar la media, empezar a caminar y de repente, pensar en abandonar. Por primera vez, en la maratón, me estaba planteando abandonar. Mis piernas no respondían y no me veía capaz de hacer otros 21 así. Pero como podía ser, pero por qué! Si yo venía tan feliz, tan cómoda y tan tranquila! Y para colmo antes de girar en Valencia veo el cortejo de fin de carrera que sube por el otro lado, dos autobuses … llenos de gente. Que bajón. Ambulancias, policías  coches, una auténtica carvana. Buf.  Este debe ser el famoso hombre del mazo. Mamón, que estoy en el 22!!!

Saqué el móvil y le mande un whatsapp a mi amiga Anabel que estaría en el 22,5 para que me trajera agua como fuera  porque seguía totalmente deshidratada a pesar de que había bebido en todos los avituallamientos isotónica y agua y había llevado casi toda la carrera una botella de agua por si las moscas. Pero ahí, me la había bebido del tirón. Y cuando la vi de lejos, y vi que donde estaba ella había un avituallamiento, me eché a llorar. Le dije: no puedo, abandono. Y ella me acompañó durante todo el avituallamiento animándome a seguir y no me dejó abandonar diciéndome con voz supercalmada: Mon, tienes que correr, necesito que corras. Y mientras cruzábamos tuvimos que parar, si parar, en seco, porque había un camión de Barcelona Neta cruzado en medio del avituallamiento! si hijos si, un camión cruzado. Esa imagen ha pasado directa al top de obstáculos en una carrera difícil de superar. Los corredores echándose a un lado esquivando un camión! ole! Que está muy bien lo de limpiar la calle y recoger los residuos pero casi esperar a que TERMINE LA CARRERA o qué?.

Dejado atrás este bajonazo miré el reloj y  me dije:  bueno, tampoco voy tan mal, lo voy a hacer mejor que el año pasado en cualquier caso, cambio de objetivo y a acabar. Es lo que hay. No se que me ha pasado, no se lo que me pasa pero yo sigo. Lo cierto es que todo ese tramo hasta el Forum lo recuerdo como en nebulosa, no se, muy extraño. Tampoco es que sufriera no se, es que no podía correr, no había dolor, era impotencia.  El único dolor que sentía era cuando variaba en algún momento la posición corredora porque en ese momento las cervicales me mataban.

Llegué al avituallamiento del km 26 y mientras cogía fruta y nueces ( evidentemente después del pajarón del gel anterior como para atreverse a tomar nada) las voluntarias me veían la cara de dolor y me preguntaban: pero que te pasa! y balbuceé: q no puedo mover el cuello. Las dos señoras majísimas, animándome e indicándome que fuera a ver al fisio a que me pusiera reflex o algo. Así  lo hice, me fui a la jaima roja pero ups…aquí no hay nadie. Sólo unos señores descargando una furgoneta…en fin, es igual. Tiro.

Mientras subía por Diagonal pensaba en lo jodida que estaba el año pasado en ese tramo y  pensé, ostras nena, no estás tan mal, estás pasando por aquí casi 20′  antes que el año pasado y sigues corriendo. Además dentro de poco estarán Jess y Jordi y ya verás que bien. Y efectivamente, cuando los vi me puse a saltar de la alegría  y caminé abrazada a ellos el trocito de dar la vuelta en la Diagonal y se quedaron alucinados de cómo estaba el suelo, a lo que les respondí: esto es el campo de minas esponja, pero versión light, aunque para ser que no daban, telita…

Unos emotivos abrazos después y arreando para abajo de nuevo, vuelve a llover y ahora con ganas, espíritu Behobia, espíritu Behobia me repetía. Repostada en el 31 de fruta y venga, a buscar el muro…el siguiente, porque uno ya lo había pasado!

La verdad es que el paso por el litoral lo recuerdo con sonrisa porque como estaba lloviendo pensaba: fíjate tanto quejarte del solaco en esta zona pues toma jajaja aunque este tramo en general desde el 31 al 37  fue bastante bipolar, porque iba combinando pensamientos positivos para contrarrestar a los negativos tipo: para que narices te pones a correr un maratón, con lo que has entrenado y vas a hacer peor tiempo que el año pasado, ay que no acabas, y ahora rodilla por qué te quejas! venga, el isquio, ya estamos todos. No vuelvo a hacer un maratón en mi vida. No vuelvo a correr en mi vida. Camino unos metros, pensamiento positivo vuelvo a correr y a buen ritmo. Y así durante 6km. Horror. No se si es buena idea correr tanto rato sin música porque menudos diálogos agotadores me casqué conmigo misma. Lo único bueno, en el 34 los gritos de Wai-shan Tang, famosa y mítica ya voluntaria en las cursas de Barcelona, me dio tanta alegría verla allí en medio de la calle gritando que no pude evitar pararme y darle un abrazo. Insisto, voluntarios de 11.

Seguí descontando mentalmente km y pensando, tengo que llegar como sea, tengo que llegar como sea,  mis compañeros de la bolsa  me están esperando desde hace  mucho rato en el 41 y se están mojando, vamos, vamos, vamos. Ferran, Eli y Ana estarán en plaza España. Tira, tira, tira. Cruce el Arco del Triunfo mirando hacia arriba y pensando, vaaaa que ya estás, pero ni el hecho de pasar por uno de los momentos bonitos me subió la moral. Y cuando volvía a pegarme el mazazo el capullo ese, aparecen Gerardo y Clara en el 37. Camino abrazada a ellos unos metros  mientras les digo entre lloros que no puedo más, pero que acabo por mis webs, que no he venido 20km como he venido para dejarlo aquí. Y sigo corriendo. Llego a plaza Cataluña y las piernas me vuelven a funcionar y pienso, venga que ya es un 5k. El paseillo de portal del Angel es lo más, y eso que cuando pasé yo quedaba poca gente aunque no me embalé mucho porque llovía y patinaba. Llego a la plaza de la catedral lloviendo a todo llover al avituallamiento mas dicharachero, el de los Corredors.cat y el primero que viene con los vasos de isotónica es Toni Kenobi con su hija, me paro unos segundos a saludarle y sigo mientras todos me animan a gritos, que majicos que son de verdad, este avituallamiento es de lo mejor de la marató!

Volví a mi trance y cuando estoy a punto de girar en el paseo Colón, un finisher que ya volvía caminando me enseña su medalla y me dice: vamos, 3 km y tendrás la tuya!!!. En serio, no tengo ni idea de quien era pero desde aquí quiero darle las gracias porque fue como un jarro de agua fría de realidad y despertarme del letargo que llevaba arrastrando muchos kms, demasiados,  de ver que realmente, había corrido casi 39km y no me quedaba nada!

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La medalla ‘zanahoria’

Así que me dije de perdidos al río, me enchufé el gel de cafeína y empecé a subir el ritmo y para arriba. Unos 300 m antes de llegar al km 41 vi la masa roja y empecé a levantar el brazo como diciendo: que ya estoy aquí!! que ya llego!!! y cuando me vieron, todos los bolsianos se pusieron a gritar y saltar como locos y yo chillando, parad que lloroooooo!!!  ( como si no hubiera llorado bastante, pero esta vez era de alegría) y dando besos al aire como la Pantoja seguí subiendo y adelantando a todos los que ya subían caminando. Menuda inyección de adrenalina. Menudo momentazo. Mil millones de gracias por esperarme ahí, sobre todo los que habíais corrido, esto no lo olvidaré nunca.

Con una sonrisa de oreja a oreja, había vuelto a ser yo. Y otra vez estaba terminando la marató de Barcelona.

Unos metros antes de llegar llegar a Plaza España allí estaban Eli y Ferran, venía con el subidón puesto y ellos lo remataron con sus ánimos y su cariño. O eso creía, hasta que justo antes de girar  y entrar a la llegada, veo a Romana de nuevo que corre junto a mi durante unos metros y me deja enfilada en la recta final. Y entro en la recta de la llegada miro a la derecha y veo la sonrisa de mi ‘sis’ Ana aplaudiendo y gritando y le grito: este año si te he visto!!!  y sigo adelante, esperando chocarle la palma al gran Alberto Montenegro, speaker sin igual, y decirle: que ya estoy aquí! Y cuando me reconoce empieza a gritarme cosas ‘personalizadas’,  que grande el tío, como se acuerda, aunque se me despistó un poco de camiseta roja :P. Me gritó: vamos Mon, levanta los brazos !!! Y así piso la alfombra, con los brazos arriba y una gran sonrisa. El año pasado llegué llorando de la emoción, este año, sonriendo de satisfacción. El último km había borrado todas las penas de la mayor parte de la carrera. Porque de la misma forma que pasé del cielo al infierno en 5 minutos, volví al paraíso en tan solo un kilómetro.

Muchas gracias a todos por estar ahí, física o mentalmente ( que sois muchos más y lo sé). Insisto, yo estas cosas, sin vosotros…no las tendría :)

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Muchas felicidades a todos los que la habéis conseguido, sobre todo a los debutantes, no la olvidareis nunca. Y a los que no han podido terminar, mucho ánimo y enhorabuena también por haberos puesto en la línea de salida, que la maratón es una carrera, pero el camino para llegar a ella y lo que se aprende, es lo importante y eso no nos lo quita nadie.

Maratón de Barcelona: del Km 26 al … 42,195

Y llegamos al tramo final de esta ‘historia’. Recordad que si padecéis de insomnio podéis leer de un tirón aquí la trilogía completa.

La verdad es que este tramo en general es bastante llano, lo peor ha pasado ( no, no pensar en el Paralelo, ya os lo encontrareis cuando toque).

Km 26-31

Como ya adelanté en el tramo fatal de la Meridiana, este es para mí, el peor tramo de todo el recorrido. En Meridiana al menos no ves el final y cuando vislumbras el Hipercor, ya sabes que queda poco. Pero aquí no. Aquí ves los 5km que tienes por delante con la torre Agbar al fondo presidiendo …y siempre está igual de lejos, no llega nunca.

Este año se han introducido un par de quiebros, que creo, harán el recorrido más ameno, al menos no tendremos que ver durante 2,5km los caretos de los que bajan, que a estas alturas, ya no bajan tan contentos. Muchas caras de pre-sufrimiento porque están a punto de encontrarse con el temido muro. O no.

En cualquier caso, al igual que en Meridiana, sufrimos el efecto óptico de que siempre vamos hacia abajo. Bueno, casi.

Llegado al final de la Rambla del Prim giramos en Diagonal sentido Llobregat y ya vemos a la torre presidenta, avituallamiento de los grandes y ostras, mmm, bajadita. Pues no, lo parece pero es llano. Sigues avanzando y la torre no se mueve, pero este año tenemos una variación: se verá por el sentido de la carrera pero pasado el km 27,  a la altura de Bac de Roda y  justo antes de que empiece el parque, giraremos a la derecha. Unos 100m totalmente llanos hasta volver a girar a la izquierda por Cristobal Moura bordeando el parque. Un trozo corto, de unos 200m pero… alerta recortadores!!  Os aviso ya, aquí van a recortar a tope. La acera es casi más ancha que la calle y viene del giro. Creo que se va a quedar justita cuando pasen ondonadas de corredores ( cuando pase yo, no, lo tengo clarinete) pero no es crítico en el km 27, no creo que la gente vaya tan apelotonada, aunque … a saber. Ahí lo dejo.

Pues pasado este tramo susceptible de trampeamiento, rídiculo por otro lado, volvemos a la Diagonal. Y otra vez la torre al fondo que no se acerca. Pasado el km.28 y llegando ya al Centro Comercial Glorias parece que sube. Pues si, esta vez si sube de verdad, progresivo pero sube ligero hasta llegar al final de la Diagonal (aunque creo que este año no se sube hasta arriba del todo), dar la vuelta y pisar la alfombra del chip. Se dice, se rumorea, se comenta que en ese giro hay muchísima gente animando, yo no lo puedo certificar porque para cuando paso yo, se han ido todos a hacer el vermut.

Damos la vuelta y ligera bajada y ahora psicológicamente ya no ves la torre  y encima parece todo bajada, que más se puede pedir. Un poco más adelante de que veamos a los sufridores que suben por el otro lado girar, pasado el km.30  a la altura de Selva de Mar giraremos a la derecha unos 200m ligera bajadita  y luego a la izquierda otros 300m por Llull, totalmente planos. Y volveremos a aparecer en la Diagonal,  justo antes del comienzo del avituallamiento ‘El Corte Inglés’ que ya comenté en el post de las esponjas. Este año con la medida de Lleva tu esponja tu mismo con tu mecanismo los últimos no tendremos que sortear la catedral del campo de minas.

Y repostando de todo, todito, todo, pasamos por delante del Centro Comercial Diagonal Mar (si mal no recuerdo es toda la longitud del puesto de avituallamiento o casi) y alcanzaremos el km. 31.

Km 31-34 The Wall¿?

Giramos en la plaza Llevant pasado el 31 y encaramos Taulat y al cruzar Josep Pla, el recorrido a los que habéis hecho la Mitja de Barcelona os será familiar, ya que es exactamente el mismo hasta Arco de Triunfo, bueno este año hasta Pujades (km 36). Este tramo es el más temido por los maratonianos. El más temido porque aquí es donde nos encontramos El ‘muro’. Lo intento explicar  por si lee este post algún curioso que no corra y al que este ‘concepto’  le suene a Juego de Tronos. No tengo el más mínimo conocimiento médico y científico y como no es el objetivo de este post hablar científica y profesionalmente  de eso, simplemente lo intento explicar como yo lo ‘entiendo’. Así que si digo alguna burrada por favor, avisad  y lo corregiré.

Se trata de un fenómeno con doble vertiente: física y mental. Física, porque con lo que llevamos ya encima,  téoricamente se han agotado las reservas de glucógeno, necesario para que el corazón bombee con la fuerza suficiente de mantener el riego sanguíneo a los músculos. Que te quedas justito de gasolina, hablando en plata. Cuando las reservas de glucógeno se  agotan, se tira de grasa, que es de quema mucho más lenta, por eso aparece la sensación de fatiga. De no avanzar. De correr contra un muro.

Mental, porque normalmente para preparar un maratón no se hacen tiradas de más de 30-32km y por tanto, hemos llegado al tope del mundo conocido y el hombre del mazo amenaza con aparecer y… no sabemos que puede pasar. No en vano se dice popularmente que el maratón en realidad, es una carrera de 12km.

Los momentos en los que puede aparecer, si aparece, dependerán de cada uno, de su constitución física, de su entrenamiento (físico y mental) y de su estrategia de avituallamiento ( alimentación en los días previos y reposición de reservas de glucógeno) . No tiene por qué ocurrir en ese momento, ni tiene porque ocurrir. Yo personalmente, no lo viví así, o al menos no ahí. A mi el señor del mazo me salió a saludar entre el 25 y el 28 en forma de rampas, flato, dolores lumbares y todos los males del mundo de forma simultánea. Pero fue ver a mis queridos amigos Jordi y Jess esperándome casi a la altura del 28 y se me pasó todo de golpe.

No soy una experta y no me veo capacitada para dar consejos, simplemente recomiendo lo que me recomendaron a mi, que básicamente es ir reponiendo glucógeno durante toda la carrera ( geles, barritas, gominolas … lo que os vaya mejor), lo que ayudará también psicológicamente a pensar que estáis preparados y no tiene porque pasar nada ni flojear. Y mentalmente, pensad que queda poco, que es poco más de un 10k (traducidlo a tiempo y ese tiempo a referencias de los entrenos u otras carreras) y sin daos cuenta estaréis en el 35.

Este tramo discurre como decía por Taulat hasta Selva de Mar, donde giraremos a la izquierda, ligera subida unos 100m y vuelta a la derecha para tomar el Passeig de García Fària y con el giro llegamos al 32 (aquí la peña recorta de-lo-lindo). Un kilómetro aproximadamente después en linea recta y llano, giraremos por el puentecillo que cruza la Ronda del Litoral. Es un puentecillo mamón, no te lo esperas, subida de golpe, corta, pero de las que rascan. Eso sí, una vez llegado arriba, volvemos al llano durante otro kilómetro ( del 33 al 34) con una de las mejores vistas de Barcelona, el mar.  Pese al calor que pueda hacer allí, la falta de animación ( en mi caso y a mis horas calor no, lo siguiente, gente cruzando con carritos, patinadores/ciclistas a sus anchas dentro del circuito de la carrera etc.) y si toca día ventoso, el viento… es un trozo para mirar a tu alrededor y disfrutar. Y los que soléis entrenar por esta zona, vamos que no es ni 10 minutos del calentamiento de cualquier día!

Km 34-36,5

Dejaremos el litoral pasado el km 34 más o menos a la altura del edificio cilindro de la AEMET y cruzaremos a la derecha tomando Arquitecte Sert con una ligera subida y volveremos a girar, esta vez a la izquierda para tomar Salvador Espriu, ligera bajada y  parece llano, pero a mi me da la sensación que sube poquito, pero sube,  hasta Marina. A unos 400 m encontraremos el km 35 y unos 400m después, un pelín en subida pero muy poco apreciable, giraremos a la izquierda para coger Pujades en linea recta llana hasta llegar al paseo Lluis Companys y alcanzar el km 36.  La visión del Arco del Triunfo ante nosotros es tan emocionante que ni os vais a dar cuenta de que ese trozo sube mogollón. A ver, para lo que llevamos en los km anteriores desde la media…pues si, pero como os decía esos 400m son el preámbulo de lo que muchos consideramos uno de los momentos mágicos de la marató de Barcelona, pasar corriendo por debajo del arco, al que llegas en paseillo lleno de gente animando a los lados ( si, a mis horas aquí aun quedan). Disfrutadlo por favor, pasad despacito :)

la foto (29)

Km 36,5 -39,5

Pues una vez dejado atrás el momento mágico Arco de Triunfo… tomamos Ronda Sant Pere a la izquierda y seguimos subiendo ligeramente medio km más hasta alcanzar el 37 más o menos a la altura de la plaza Urquinaona.  Este tramo es un poco ‘soseras’, de transición, pensad que en seguida estáis en El Corte Inglés  y allí…empieza la ‘fiesta’. Y  no nos queda nada! un 5k! En mi caso justo en Urquinaona tuve una anécdota muy divertida, ya que de repente oí mi nombre saliendo de un seto y era mi amigo Gerardo que se estaba iendo hacia Arco de Triunfo preocupado porque no me veía y justo me vio pasar mientras atravesaba los setos, es una imagen que tengo grabada en la mente muy muy graciosa.

Giramos a la izquierda en plaza Catalunya empieza la bajada y la gran animación. Cuidado con lanzaros porque los excesos se pagan en el Paralelo ( jeje los excesos de los 37km anteriores pero bueno). Está lleno de gente hasta la bandera y una vez tomamos Portal del Angel el paseillo se estrecha y realmente es muy emocionante. Este tramo lo hice el año pasado con mi amiga Meri que me acompañó hasta la Catedral en la bajada y fue muy bonito. Gracias Meri :)

Llegamos a la Catedral, km 38 y nos encontramos uno de los avituallamientos más emblemático, el de los Corredors.cat, pura alegría. Giraremos a la derecha en Via Laietana que sigue en bajada pero parece más de lo que realmente es, sobre todo en el tramo final. Es una pena que este año no pasemos por la plaza Sant Jaume y las Ramblas, la verdad. Así que terminaremos Via Laietana en Correos y giraremos a la derecha para coger el paseo Colón, todo llanito. Aproximadamente a la altura del km 39,5 nos encontraremos en la rotonda presidida por la estatura del señor descubridor. Nervios. Ya queda poco. Muy poco.

Km 39,5-42

Dejado atrás Colón y se acerca la recta final. Si señores, entramos en el Paralelo. Sólo 2,5 Km nos separan de nuestro objetivo. Keep the calm. De  la emoción de verme de repente ahí, con el Paralelo delante y ver que realmente lo iba a conseguir, casi me autoprovoco un colapso respiratorio.

Hasta el km.40 más o menos a la altura de Urgell, a penas se nota la subida (si es que la hay en realidad ahí), pero a partir de allí, empieza a subir progresivamente y realmente ahora se nota mucho, obviamente más que  por el desnivel real, que a mi nunca me ha parecido para tanto,  por lo que llevamos acumulado y las ganas de llegar.  Me dijeron antes de correr, que parecía el paseo de The Walking Dead, y la verdad, un poco  es así, se ve mucha  gente ‘perjudicada’. Y la imagen de  Plaza España al fondo, que no acaba  de llegar. Yo lo subí del tirón sin mirar adelante, mirando al suelo, concentrándome en el tiempo, y todo el rato me ‘engañaba’: son 10 minutos, son 10 minutos… Mis amigos Mar y Sergio estaban esperándome y cuando les ví, empecé a gritar: que voy a acabar! que voy a acabar!!  Otro de mis grandes recuerdos, se me pone la gallina en piel de pensarlo :). Unos metros más adelante estaba mi amigo Ferran, justo antes de llegar al km 42, el empujón definitivo para llegar a Plaza de España y… girar a la izquierda. Hola Torres Venecianas.

Km42-42,195

Y ahí estás, cruzando las Torres Venecianas, ya ves el crono, los arcos, las alfombras. Oyes a tus amigos gritar en los laterales y entras saludando como una Infanta y en ese momento, en ese momento … decidí entrar a cámara lenta. Decidí retenerlo, disfrutarlo, entrar visualizándolo todo para recordarlo siempre. Porque ese momento que durante meses había imaginado, estaba sucediendo. Estaba sucediendo de verdad. Y como dice mi querido Willy, ‘ ya es tuyo, disfrútalo’.  Y es algo que nadie te podrá  quitar nunca. Cruzar la meta y estallido del llanto contenido durante los últimos metros.  Durante kilómetros y meses de entreno.

Avituallamiento, recogida de medalla, ‘la medalla’  y al masaje. Lo bueno de llegar a las mil es que no hay cola y tienes un fisio para cada pierna jeje.

Y hasta aquí hemos llegado. Por ahora. Si todavía estáis despiertos después de semejante tocho, sólo me queda  deseaos todo lo mejor a aquellos que la correréis este año ( sobre todo a los debutantes) y a los que no…a ver si os animáis para la próxima. De verdad que es una experiencia que realmente merece la pena porque en mi opinión, te aporta mucho más de lo que tu das para conseguirlo ( y eso que es  mucho!). Y si este códice le ayuda a alguien en algún punto de la carrera o al menos le hace esbozar una sonrisa recordándolo, pues yo me doy más que por satisfecha.

No retreat, no surrender. That is Spartan law

-Leónidas-